FANNY JEM WONG POESÍA Y FILOSOFÍA Por WINSTON ORRILLO. PUBLICADO EN "DIARIO UNO"

FANNY JEM WONG POESÍA Y FILOSOFÍA Por WINSTON ORRILLO. PUBLICADO EN “DIARIO UNO”

FANNY JEM WONG POESÍA Y FILOSOFÍA
Por WINSTON ORRILLO.
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FANNY JEM WONG POESÍA Y FILOSOFÍA
Por WINSTON ORRILLO.
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FANNY JEM WONG POESÍA Y FILOSOFÍA
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FANNY JEM WONG POESÍA Y FILOSOFÍA
Por WINSTON ORRILLO.
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FANNY JEM WONG POESÍA Y FILOSOFÍA
Por WINSTON ORRILLO.
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(02-02-2020). https://diariouno.pe/columna/fany-jem-wong-poesia-y-filosofia/?fbclid=IwAR3hyKDD8lIQ2RvOxKq6RA8Hbz5GZahGHbItwwSJAUaBnegcHDf-YHozv8U

FANNY JEM WONG POESÍA Y FILOSOFÍA
Por WINSTON ORRILLO.
PUBLICADO EN "DIARIO UNO"
FANNY JEM WONG POESÍA Y FILOSOFÍA
Por WINSTON ORRILLO.
PUBLICADO EN “DIARIO UNO”

“Viene por las calles, / a la luna parva / un caballo muerto/ en antigua batalla”
Eguren

No, stricto sensu, ella no es filósofa, sino psicóloga, pero ambas disciplinas son primas hermanas.

Por ello Fanny Jem Wong, discurre, como por su casa, en medio de los avatares de un mundo que intenta aprehender en “La médula nocturna” , sorprendente entrega que nos llega, como pórtico del 231 de la Revista Peruana de Literatura, PALABRA EN LIBERTAD, en “Ediciones Amantes del país”.

Aquí nuestra joven y proficua autora, se adentra en los meandros del fragoroso mundo en que vivimos (mejor dicho, mal vivimos).

Leamos su entrega XXXII:

“Avanzamos en sentido inverso/ hacia la oscuridad,/ aun cuando sabemos/ que la luz esta´ en otro lado./ La vida empieza allí”.

La eterna pregunta filosófica sobre la génesis de la vida. Y el interrogante, inagotable sobre la naturaleza del propio existir:

“XXXIV: Detestables realidades/ disfrazadas por elocuentes lenguas./ Ignorancia, esclavitud, injusticia:/ sociedad , oriente, occidente/ arena, roca, inmensidad/ territorio, fronteras, destino./ ¿Y el final? Y en el infinito tiempo…/ ¿Quién soy yo?”

Vida y muerte, las sempiternas preguntas que se hacen filósofos, psicólogos:

¿Alguien me puede decir si Federico Nieztsche fue sólo un gran filósofo, cuando muchas de sus interrogantes excavaron el alma atormentada de él (y, por cierto) de su tiempo, todo adobado por la presencia incoercible de la muerte, en el caso actual, por la aparición del siniestro ataúd:

“XIV: La velocidad de los elementos/ terminará en lustroso ataúd./ Años, fuego, tierra, ánima/ son meras ilusiones”

La joven autora, amén de sus cátedras universitarias, y de su propia creación poética, es la jefa de imagen de la Sociedad Literaria Amantes del País, cuyo movimiento anima la vida cultural capitalina, mientras ella, ahora, nos da la grata sorpresa de ingresar al terreno de la especulación filosófica, porque eso es “La médula nocturna”. Y sus meandros que asimismo tienen visos de protesta, ante las injusticias que todos padecemos, y que ella, frontalmente, denuncia en la siguiente entrega:

“XXVI: “La mole acosa abusivamente/ lo que cree que es pequeño./ ¿Por qué no acosa al poderoso, / al manipulador, al tirano, al opresor./ ¿Por qué no aviva el fuego de la rosa?”

Una poesía que se hermana con la filosofía, con la psicología.

Todo lo cual nos obliga a pedir más entregas sápidas como la que hemos, brevemente, reseñado.
https://diariouno.pe/colu…/fany-jem-wong-poesia-y-filosofia/

WINSTON ORRILLO LEDESMA. Lima, 1941 (Perú). Poeta, investigador, crítico literario, catedrático principal de San Marcos y periodista. Actualmente escribe en el diario UNO. Es Premio El Poeta Joven del Perú. Premio Nacional de Cultura y Premio “Palabra en Libertad” de la Sociedad Literaria Amantes del País. Autor de 25 poemarios, 3 libros de cuentos y 10 de ensayos literarios. Obra traducida parcialmente al inglés, alemán, francés, ruso y búlgaro.
WINSTON ORRILLO LEDESMA. Lima, 1941 (Perú). Poeta, investigador, crítico literario, catedrático principal de San Marcos y periodista. Actualmente escribe en el diario UNO. Es Premio El Poeta Joven del Perú. Premio Nacional de Cultura y Premio “Palabra en Libertad” de la Sociedad Literaria Amantes del País. Autor de 25 poemarios, 3 libros de cuentos y 10 de ensayos literarios. Obra traducida parcialmente al inglés, alemán, francés, ruso y búlgaro.

PALABRA EN LIBERTAD (TERCERA ÉPOCA). REVISTA PERUANA DE LITERATURA. Año 20. N° 231.

Publica “La Médula Nocturna” de Fanny Jem Wong: 34 poemas, en una búsqueda del ser más allá de toda existencia (“Avanzamos en sentido inverso/ hacia la oscuridad,/ aun cuando sabemos/ que la luz esta en otro lado./ La vida empieza allí”.— XXXII).

PALABRA EN LIBERTAD (TERCERA ÉPOCA). REVISTA PERUANA DE LITERATURA. Año 20. N° 231. (Artículos, Comentarios, Noticias; Homenajes, Poesía, Narrativa). Amantes del país Ediciones. Director: José Beltrán Peña. 82 pp. Formato: 14.5 x 20.5 cm. Publica “La Médula Nocturna” de Fanny Jem Wong: 34 poemas, en una búsqueda del ser más allá de toda existencia (“Avanzamos en sentido inverso/ hacia la oscuridad,/ aun cuando sabemos/ que la luz esta en otro lado./ La vida empieza allí”.--- XXXII).
PALABRA EN LIBERTAD (TERCERA ÉPOCA). REVISTA PERUANA DE LITERATURA. Año 20. N° 231. (Artículos, Comentarios, Noticias; Homenajes, Poesía, Narrativa). Amantes del país Ediciones. Director: José Beltrán Peña. 82 pp. Formato: 14.5 x 20.5 cm. Publica “La Médula Nocturna” de Fanny Jem Wong: 34 poemas, en una búsqueda del ser más allá de toda existencia (“Avanzamos en sentido inverso/ hacia la oscuridad,/ aun cuando sabemos/ que la luz esta en otro lado./ La vida empieza allí”.— XXXII).

REGISTRO BIBLIOGRÁFICO:

PALABRA EN LIBERTAD (TERCERA ÉPOCA). REVISTA PERUANA DE LITERATURA. Año 20. N° 231. (Artículos, Comentarios, Noticias; Homenajes, Poesía, Narrativa). Amantes del país Ediciones. Director: José Beltrán Peña. 82 pp. Formato: 14.5 x 20.5 cm.

Publica “La Médula Nocturna” de Fanny Jem Wong: 34 poemas, en una búsqueda del ser más allá de toda existencia (“Avanzamos en sentido inverso/ hacia la oscuridad,/ aun cuando sabemos/ que la luz esta en otro lado./ La vida empieza allí”.— XXXII).

Luego, publica artículos de Jorge Najar, Danilo Sánchez Lihón, José Varallanos; Roger Casilino Castro, Jorge Rendón Vásquez, José Luis Ayala; y, Eduardo González Viaña. En cuentos, textos de Jorge Flores Pacheco y de Julio Vargas Castaños; cierra con poemas de Reynaldo Martínez Zea, María Camoriano, Frank Otero Luque; Faride Sansur Velarde, Lily Roos, Nancy Zamora; Soledad Tovar Cruz, Gilda Santillana, Teodoro J. Morales; Bernardo Rafael Álvarez, Julia Del Prado, y Juan Rodríguez Jara.


El poema de mi autoría, que publica, es “EL TIEMPO EN SU MEMORIA”.
“CHurata, “El pez de ro” y la Vanguardia de Puno” de José Varallanos; y “Mariano Melgar “, de Danilo Sánchez Lihón. Son artículos cuya lectura enriquecerá el bagaje cultural de todo el que lea esta publicación.— T.J. M.

Teodoro J. Morales

TEODORO J. MORALES. Poeta, investigador y crítico literario nacido en Tarma (Perú)
TEODORO J. MORALES. Poeta, investigador y crítico literario nacido en Tarma (Perú)

JOSÉ BELTRÁN PEÑA: UNA LITERATURA SIN FRONTERAS. Escribe: TEODORO J. MORALES.

Para las minificciones no existe estructuras pre establecida como fórmula de creación literaria, puedo decir, que, las minificciónes, permiten a cada lector- darse la historia que su capacidad intelectiva le permite.

“Dialogando con el Dinosaurio de Monterroso”. 242 Minificciones de José  Beltrán Peña. Primera edición, mayo 2019, 139 pp. Lima. Gaviota Azul  Ediciones. Carátula: Arte de Fanny Jem Wong (El Pepeoso y el  Dinosaurio). Foto de carátula: José Beltrán Peña. Formato: 14.5 x 20.5  cm.
“Dialogando con el Dinosaurio de Monterroso”. 242 Minificciones de José Beltrán Peña. Primera edición, mayo 2019, 139 pp. Lima. Gaviota Azul Ediciones. Carátula: Arte de Fanny Jem Wong (El Pepeoso y el Dinosaurio). Foto de carátula: José Beltrán Peña. Formato: 14.5 x 20.5 cm.
TEODORO J. MORALES. Poeta, investigador y crítico literario nacido en Tarma (Perú)
TEODORO J. MORALES. Poeta, investigador y crítico literario nacido en Tarma (Perú)

JOSÉ BELTRÁN PEÑA: UNA LITERATURA SIN FRONTERAS. Escribe: TEODORO J. MORALES.

El día de su presentación en el Club Social Miraflores:  Fanny Jem Wong, José Beltrán Peña, Charo Arroyo    y Ricardo Gonzáleaz Vigil.
El día de su presentación en el Club Social Miraflores: Fanny Jem Wong, José Beltrán Peña, Charo Arroyo y Ricardo Gonzáleaz Vigil.

La literatura, con el  correr del tiempo, fue abriendo a nuevas vertientes como propuestas de expresión, entre ellas esta las minificciones.

JOSÉ BELTRÁN PEÑA (1) en “DIALOGANDO CON EL DINOSAURIO DE MONTERROSO. 242 minificciones (2), nos entrega una publicación en el que condensa todo ese conocimiento que le ha  sabido ganar a la vida y nos  introduce a un universo enriquecido de su narrativa, que  permite a su lector ser parte importante en la formulación creativa que plantea.

Las minificciones están agrupadas en siete instancias (La Palabra Estalla (10).— La Palabra Colores (75).— La Palabra Amor (57).— La Ecopalabra (45).— La Palabra Mágica (25).— La Palabra en Cruz (20).— y, La PerúPalabra (10).

Giovanna Minardi, en “A Manera de Prólogo”, dice: “No todos los textos hiperbreves son minicuentos, algunos se acercan a otras clases textuales que, en mayor o menor medida, participan de su misma característica: el poema en prosa, la crónica periodística, la anotación, el aforismo, la boutade, la alegoría” (…) “una literatura sin fronteras, según palabras de  Beltrán Peña, o, quizá mejor de fronteras, que cuestiona una visión conservadora, jerarquizada del centro, a favor de una concepción excéntrica, desestabilizadora de toda practica cultural, podría verse la minificción como un acto contestatario”.

Las minificciones de Beltrán Peña, en parte, son razonamientos que abren las puertas de entendimiento del lector, a quien le permite que- con su imaginación, pueda enriquecer la historia que da y que se dimensione de tal manera que la literatura ingrese a espacios no imaginados, haciendo que esos minicuentos conviertan al lector en co-autores del texto, algo que no fue previsto al momento de empezarse a escribir esas historias con tal planteamiento, las que son alimentadas con la rica imaginación de los lectores.

Para ustedes transcribo algunos textos: UNO.- (“Él toco la puerta de su casa para hablarle a Dios y ella al verlo por la ventana le abrió el de su corazón”).— DOS: (“Un viejo en el desierto lloró como un niño porque en vez de encontrar agua encontró petróleo”).— TRES: (“Las mujeres hermosas son invisibles para la inteligencia del corazón”).— CUATRO: (“Al año de la rata se lo comió un gato y el año del chancho terminó en un cilindro”). Mi mente al leerlos, con mi imaginación, empieza a dimensionar cada una de esas minificciones y hacer grandes historias de ellas.

Para las minificciones no existe estructuras pre establecida como fórmula de creación literaria, puedo decir, que, las minificciónes, permiten a cada lector- darse la historia que su capacidad intelectiva le permite.

Martha Crosby Crosby, refiriéndose a los cuentos de minificción de Beltrán Peña, dice: “nos trasladan a una sublime expresión de abstracta pureza donde  le permite al lector ejercitar sus capacidades cognositivas, su bagaje cultural y su imaginación creativa para retomarlos en una lectura fina y evolucionada”.

Una de las exigencias en poesía es la síntesis,  no se trata de amontonar palabras para hablar de la vida y sus misterios, de lo indefinible que resulta a veces  hablar de la belleza, o de las  eternas preocupaciones que nos quitan el sueño; en la narración, no se tiene como exigencia aquello, sin embargo, como todo -ella-  evoluciona; en los cuentos de  minificción, el escritor, alcanza como propuesta la concisión de expresión, en el que, los universos de sus historias, no tiene medida alguna, él, deja abierta las puertas de la imaginación de su lector, para que por ellas ingrese a universos mayores que su entendimiento y comprensión de lectura le  permitir lograr con libertad  y su capacidad creadora pueda hablar.

 JOSÉ BELTRÁN PEÑA   en “DIALOGANDO CON EL DINOSAURIO DE MONTERROSO. 242 minificciones
JOSÉ BELTRÁN PEÑA en “DIALOGANDO CON EL DINOSAURIO DE MONTERROSO. 242 minificciones

Uno lee las minificciones de Beltrán Peña, muchas de ellas con su ironía zahiere a esa seriedad en la que se encerró a nuestra  imaginación- como en una cárcel,  la que despertando como de un sueño empieza a fabular libremente, dándole grandeza a la expresión narrativa, haciendo que su silencio hable. En estas minificciones, el escritor- hace que el lector, se convierta y asuma el acto creador como parte activa en ella, permitiéndole que con su imaginación- que estaba dormida, haga que cada una de estas historias, lo que le permita hacer su mente creadora y su espíritu inventivo de lector, introduciendo a las historias nuevas realidades de vida que las engrandezca.

Para muchos, resultara novedosa esta expresión,  les parecerá rara la propuesta narrativa, pero, cuando  la luz se haga en ellos, lo entenderán perfectamente, y empezaran ellos también a fabular con presteza, haciendo que estas aparentes pequeñas historias se expresen en la dimensión que cada uno cree deben de  tener.      

 José Beltrán Peña   con Fanny Jem Wong, quien realizó la carátula del libro.
José Beltrán Peña  con Fanny Jem Wong, quien realizó la carátula del libro.                              

NOTAS:
(1).- José Beltrán Peña, nació en Lima (poeta, cuentista, investigador literario, antólogo y promotor cultural). Presidente – fundador de la SOCIEDAD LITERARIA AMANTES DEL PAÍS.

(2).- “Dialogando con el Dinosaurio de Monterroso”. 242 Minificciones de José Beltrán Peña. Primera edición, mayo 2019, 139 pp. Lima. Gaviota Azul Ediciones. Carátula: Arte de Fanny Jem Wong (El Pepeoso y el Dinosaurio). Foto de carátula: José Beltrán Peña. Formato: 14.5 x 20.5 cm.

     

“Dialogando con el Dinosaurio de Monterroso”. 242 Minificciones de José Beltrán Peña. Primera edición, mayo 2019, 139 pp. Lima. Gaviota Azul Ediciones
“Dialogando con el Dinosaurio de Monterroso”. 242 Minificciones de José Beltrán Peña. Primera edición, mayo 2019, 139 pp. Lima. Gaviota Azul Ediciones
“Dialogando con el Dinosaurio de Monterroso”. 242 Minificciones de José Beltrán Peña. Primera edición, mayo 2019, 139 pp. Lima. Gaviota Azul Ediciones
“Dialogando con el Dinosaurio de Monterroso”. 242 Minificciones de José Beltrán Peña. Primera edición, mayo 2019, 139 pp. Lima. Gaviota Azul Ediciones
“Dialogando con el Dinosaurio de Monterroso”. 242 Minificciones de José Beltrán Peña. Primera edición, mayo 2019, 139 pp. Lima. Gaviota Azul Ediciones
“Dialogando con el Dinosaurio de Monterroso”. 242 Minificciones de José Beltrán Peña. Primera edición, mayo 2019, 139 pp. Lima. Gaviota Azul Ediciones

JOSÉ BELTRÁN PEÑA: CANTOS LÍRICOS A LA PROGENITURA Por WINSTON ORRILLO.

JOSÉ BELTRÁN PEÑA: CANTOS LÍRICOS A LA PROGENITURA
Por WINSTON ORRILLO.

WINSTON ORRILLO LEDESMA. Lima, 1941 (Perú). Poeta, investigador, crítico literario, catedrático principal de San Marcos y periodista. Actualmente escribe en el diario UNO. Es  Premio El Poeta Joven del Perú. Premio Nacional de Cultura y Premio “Palabra en Libertad” de la Sociedad Literaria Amantes del País. Autor de 25 poemarios, 3 libros de cuentos y 10 de ensayos literarios. Obra traducida parcialmente al inglés, alemán, francés, ruso y búlgaro.
WINSTON ORRILLO LEDESMA. Lima, 1941 (Perú). Poeta, investigador, crítico literario, catedrático principal de San Marcos y periodista. Actualmente escribe en el diario UNO. Es Premio El Poeta Joven del Perú. Premio Nacional de Cultura y Premio “Palabra en Libertad” de la Sociedad Literaria Amantes del País. Autor de 25 poemarios, 3 libros de cuentos y 10 de ensayos literarios. Obra traducida parcialmente al inglés, alemán, francés, ruso y búlgaro.

Papá: / Tenía el padre un parecido grande con la bondad. La misma frente iguales ademanes / Idéntica manera de moverse hacia los lados / Como distribuyéndose en las cosas / Como soltando partes suyas para que las asieran las personas. // El Padre y la bondad eran sosías.”                                                Alberto Hidalgo

“Papá: / Tenía el padre un parecido grande con la bondad. La misma frente iguales ademanes / Idéntica manera de moverse hacia los lados / Como distribuyéndose en las cosas / Como soltando partes suyas para que las asieran las personas. // El Padre y la bondad eran sosías.”                                                Alberto Hidalgo
Papá: / Tenía el padre un parecido grande con la bondad. La misma frente iguales ademanes / Idéntica manera de moverse hacia los lados / Como distribuyéndose en las cosas / Como soltando partes suyas para que las asieran las personas. // El Padre y la bondad eran sosías.”    Alberto Hidalgo


 “Mi padre un zapatero: / Tenía un gran taller. Era parte del orbe. / Entre cueros y sueños y gritos y zarpazos / él cantaba y cantaba o se ahogaba en la vida. / Fue bueno,  y yo lo supe a pesar de las ruinas que alcancé a acariciar. Fue pobre como muchos…”                                               Pablo Guevara

“Mi padre un zapatero: / Tenía un gran taller. Era parte del orbe. / Entre cueros y sueños y gritos y zarpazos / él cantaba y cantaba o se ahogaba en la vida. / Fue bueno,  y yo lo supe a pesar de las ruinas que alcancé a acariciar. Fue pobre como muchos…”    Pablo Guevara
 “Mi padre un zapatero: / Tenía un gran taller. Era parte del orbe. / Entre cueros y sueños y gritos y zarpazos / él cantaba y cantaba o se ahogaba en la vida. / Fue bueno,  y yo lo supe a pesar de las ruinas que alcancé a acariciar. Fue pobre como muchos…”    Pablo Guevara


  “A mi padre lo veo: / A mi padre lo veo entre el escombro / de tanta y tanta vida ya caduca. / Su rostro ya no tiene los arcanos/ que alguna vez mis ojos divisaran. // Todo se está volviendo muy sencillo: / este claro lenguaje de mi origen / y la risa rosada de mi madre. // ¡Qué lejos estuvimos y apretados / en la misma morada, padre mío! // ¡Por todo lo que entonces no dijimos  / hoy comenzó a cantar de esta manera.    Winston Orrillo.

  “A mi padre lo veo: / A mi padre lo veo entre el escombro / de tanta y tanta vida ya caduca. / Su rostro ya no tiene los arcanos/ que alguna vez mis ojos divisaran. // Todo se está volviendo muy sencillo: / este claro lenguaje de mi origen / y la risa rosada de mi madre. // ¡Qué lejos estuvimos y apretados / en la misma morada, padre mío! // ¡Por todo lo que entonces no dijimos  / hoy comenzó a cantar de esta manera.     Winston Orrillo.
  “A mi padre lo veo: / A mi padre lo veo entre el escombro / de tanta y tanta vida ya caduca. / Su rostro ya no tiene los arcanos/ que alguna vez mis ojos divisaran. // Todo se está volviendo muy sencillo: / este claro lenguaje de mi origen / y la risa rosada de mi madre. // ¡Qué lejos estuvimos y apretados / en la misma morada, padre mío! // ¡Por todo lo que entonces no dijimos  / hoy comenzó a cantar de esta manera.    Winston Orrillo.
JOSÉ BELTRÁN PEÑA: CANTOS LÍRICOS A LA PROGENITURA
Por WINSTON ORRILLO.
JOSÉ BELTRÁN PEÑA: CANTOS LÍRICOS A LA PROGENITURA
Por WINSTON ORRILLO.
DIARIO UNO
DOMINGO,12 DE ENERO 2020
https://diariouno.pe/jose-beltran-pena-cantos-liricos-a-la-progenitura/?fbclid=IwAR1SPbBp54kdldVV7MO35qOfWx9huQ-roMURNFtoOwB7UpZlEiYH7XGLiuw

Muchas veces hemos conversado con José Beltrán Peña, autor de su nuevo libro PAPÁmor (Ediciones “Amantes del País”. 2019.  Gaviota Azul Editores, de Víctor Ataucuri García: imprimió su diligente hermano, Miguel. 132 pps.).

Muchas veces hemos platicado acerca de la justa avalancha de textos líricos sobre la madre, y de la escasez o rareza de los que se dedican a los padres, siendo, como éstos son, igualmente, autores del crecimiento o bloqueo de los vástagos.

Pues este encendido volumen trata de remediar aquesta situación, y tuvo como motivo un severo aneurisma del que fuera víctima el padre del lirida, y a raíz del que pasó varios meses en la Clínica Geriátrica “San Isidro Labrador”, donde, desde el director hasta el último médico, enfermero, funcionario u obrero, hicieron lo posible para que el progenitor de nuestro proficuo poeta siguiera, como él lo escribe, “caminando en la tierra”, (su mal lo tuvo desde el 22 de febrero de 2019, hasta el 10 de junio del mismo año, día de su alta).

Geriatria San Isidro Labrador

Todo este rico poemario fue escrito mientras acompañaba Pepe Beltrán Peña a su progenitor, y utilizó como soporte –llámese “escritorio”- aquello que  emplea para ingerir, el enfermo, sus alimentos. Asimismo, otros textos nacieron en la sala de espera, y, en las noches, ·sentado en el muro del frontis de la clínica- mientras se suicidaba cigarrillo tras cigarrillo. (Para variar, asimismo, comía, “alguito”).

En fin, este sui generis texto contiene haikus, poemas y “comunicados”, dirigidos a la musa y colega Fanny Jem Wong, la misma que los difundía entre los que inquirían por el temporalmente ausente bardo.

Fanny, igualmente, es la autora del documentado y necesario prólogo, y del regalo de “Napoleón” un peluche que acompañara al enfermo, ya que “Richard” y “Valentín”, sus mascotas reales, por obvias razones, no eran admitidas en el Centro Geriátrico.

"PAPÁmor"  poemario de josé Beltrán Peña
“PAPÁmor” poemario de josé Beltrán Peña

Este poemario, pues, contiene una “historia recreada y poetizada” a raíz de la cual la vida de nuestro hermano (menor) poeta mutara totalmente: entró al nosocomio como Hijo con su Padre, acompañado  de la sirena de una ambulancia-“en una noche negra sin luna”, y salió como Padre con su Papá, en un automóvil, en silencio, en “una mañana brillante con alegre sol”. Y será hasta que Dios –felices los que creen en Él- disponga lo contrario.

ABRE EL TELÓN

Ingresé a la clínica como Hijo con mi Padre acompañado de la sirena de la ambulancia en una noche negra sin Luna.

Fanny Jem Wong, poeta y Magíster en Psicología es la que nos guía entre los meandros de este volumen, que consta de Haikus (33), Poemas (45), Comunicados (A-L), tres poemas finales y..Se cierra el telón.

En efecto, como dice Fanny,  no existe un poemario –al menos en nuestro no muy vasto medio- donde el escenario sea un centro de salud, lo que nos demuestra la versatilidad y originalidad de su incansable autor, editor e irremplazable promotor cultural: allí está, entre otras tareas, la creación de la Sociedad Literaria Amantes del País, y sus codiciados Premios “Palabra en Libertad”.
“Libertad” que, por cierto, no tiene nada que ver con el cuentazo, que, por ella, nos quieren pasar, de contrabando, la derecha internacional, el neoliberalismo y los miembros de las bandas criminales de aprofujimoristas y todo proveniente, por cierto, de las guaridas del troglodita Trump, que, para salvarse del “impeachment” ha puesto al mundo al borde del apocalipsis al ordenar –él mismo se jacta de ello- el asesinato del general Qasen Soleimani,  jefe de la guardia revolucionaria islámica,
Finalmente, Fanny añade que este texto es recomendable “no solo por su valor literario, sino también por su valía a nivel terapéutico, humanístico y filosófico”. (Y algo debe saber de todo esto, ella, Magíster en Psicología y poeta de cada vez más depuradas creaciones.)

Pero leamos lo que nos dice, entre poema y poema, ahora ya, por fin, el propio creador:
“Volveré a ser él mismo. / Yo creo que no voy a morir/ más bien va a morir la muerte/ porque siempre le falta vida.”

“Volveré a ser él mismo. / Yo creo que no voy a morir/ más bien va a morir la muerte/ porque siempre le falta vida.” José Beltrán Peña
“Volveré a ser él mismo. / Yo creo que no voy a morir/ más bien va a morir la muerte/ porque siempre le falta vida.” José Beltrán Peña

Aquí, pues, el bardo nos da su mensaje esperanzado y esperanzador, incluso cuando escribe que, “Hasta en la muerte se aprende a vivir”.

“Hasta en la muerte se aprende a vivir”.
JOSÉ BELTRÁN PEÑA
Hasta en la muerte se aprende a vivir”.
JOSÉ BELTRÁN PEÑA


Y estamos, ya, en una de las más entrañables líneas dedicadas a su resurrecto progenitor:
“Padre, por lo pronto guardaré todas las llaves de tu casa, porque no tiene  puertas las de tu hermoso corazón…”
Solo nos queda decir que poemarios como el presente deben ser un incentivo para que otros bardos nos escriban sobre similares temas. ¡Que los habrá, y muchos!

WINSTON ORRILLO

“Padre, por lo pronto guardaré todas las llaves de tu casa, porque no tiene  puertas las de tu hermoso corazón…”
JOSÉ BELTRÁN PEÑA
“Padre, por lo pronto guardaré todas las llaves de tu casa, porque no tiene  puertas las de tu hermoso corazón…”
JOSÉ BELTRÁN PEÑA

LOS MEJORES LIBROS DEL 2019 Por RICARDO GONZÁLEZ VIGIL.

Reconocimiento del poemario, WONG M, Fanny Jem (2019). “PÉNDULO AMARILLO” (HAIKUS). Gaviota Azul Editores. Lima. 123 págs. Depósito Legal Biblioteca Nacional del Perú: REG Nº 2019-12337. ISBN:978-612-46663-7-7, “2019: Año MVLI”. Año de conmemoraciones y homenajes. El Nobel volvió a obsequiarnos la mejor novela del año: Tiempos recios. (Rev. Caretas N° 2622, p. 50. Lima, 27 / 12 / 2019), Ricardo González Vigil.

LOS MEJORES LIBROS DEL 2019
Por RICARDO GONZÁLEZ VIGIL.
LOS MEJORES LIBROS DEL 2019
Por RICARDO GONZÁLEZ VIGIL.

LOS MEJORES LIBROS DEL 2019
Por RICARDO GONZÁLEZ VIGIL.

(A continuación publicamos el importante recuento del año de los mejores libros publicados en el Perú, realizado por el destacado crítico literario y hombre de cultura, Ricardo González Vigil, -quien es Premio “Palabra en Libertad de la Sociedad Literaria Amantes del País, y nos ha concedido el permiso para su respectiva publicación y difusión-, habiendo sido publicado en el valioso blog lamula.pe

LOS MEJORES LIBROS DEL 2019
Por RICARDO GONZÁLEZ VIGIL.
LOS MEJORES LIBROS DEL 2019
Por RICARDO GONZÁLEZ VIGIL.

Hay que destacar que una primera versión del recuento ha sido publicado en la revista, CARETAS, el 27 de diciembre de 2019; y que en el presente se han apuntado las casas editoriales de los libros, asimismo se han apuntado no solo los destacados en el campo literario sino a otros campos del saber.)

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Aunque aparecieron varios libros memorables, 2019 fue, sobre todo, un año de conmemoraciones y homenajes. 

Tiempos recios de Mario Vargas Llosa.
Tiempos recios de Mario Vargas Llosa.


GRAN AÑO VARGASLLOSIANO

Como nunca, nuestro Nobel protagonizó nuestra escena cultural. Sin duda, volvió a obsequiarnos la mejor novela del año: Tiempos recios; pero lo más inusitado (no conocemos antecedentes a nivel mundial), absolutamente consagratorio, es que la FIL decidió tener como “país” invitado al “universo vargallosiano”, primera participación de MVLL en nuestra principal Feria del Libro. Dicho reconocimiento se unió a numerosos certámenes que conmemoraban el cincuentenario de su novela más aclamada, Conversación en La Catedral, para que se desatara una avalancha de libros sobre su vida y obra: la edición facsimilar de su tesis universitaria Bases para una interpretación de Rubén Darío, publicada por la U. Ricardo Palma. Los estudios La representación de la literatura en la ensayística de Mario Vargas Llosa, de Javier Morales Mena (Catedra Vallejo); Las tentaciones de un escritor. Los paraísos perdidos de Mario Vargas Llosa, de Kent Oré de la Cruz (U. Ricardo Palma); La polifonía en La guerra del fin de mundo, de Domingo Varas Loli (Trujillo, U.P. Antenor Orrego); Arquetipos femeninos Francisco Umbral y Vargas Llosa: obras y vidas paralelas, de Ana Godoy Cossío (Madrid, Dalya); y Universo Mario Vargas Llosa, de Alonso Rabí y Víctor Sanjinez (Planeta). La pieza teatral La literatura es fuego, de Mariana de Althaus (Alfaguara); la celebración coral Mario y los escribidores. 27 relatos sobre el universo vargasllosiano (Altazor), de José Donayre (ed.); y el comic Mario. El universo Vargas Llosa (Penguin Random House), de Carlos Enrique Freyre y cuatro ilustradores. De otro lado, la Bienal de Novela Mario Vargas Llosa se mudó a México; lamentablemente más que los méritos (nada especiales, a nuestro juicio) de la obra ganadora, (The night, del venezolano Rodrigo Blanco) tuvo resonancia mediática el reclamo feminista frente a la escasa presencia de mujeres en el certamen.

GRAN PRESENCIA VALLEJIANA

El centenario de Los heraldos negros dio pie a coloquios internacionales y homenajes. Entre los libros más importantes del año, mencionemos la edición crítica de Todos los poemas, publicada, en dos tomos, por la U. Ricardo Palma; la difusión virtual de los manuscritos de los poemas en prosa, en edición diplomática de Enrique Ballón Aguirre; la reproducción facsimilar de la primera edición de Poemas humanos (U. Ricardo Palma); la edición de Escalas, estudio preliminar de Giancarla di Laura (U. César Vallejo); y la antología Paco Yunque y otros textos en prosa (Ica, El Conde Plebeyo). En cuanto a estudios, mencionemos El paisaje en la poesía de C.V. (U. Ricardo Palma), tesis universitaria de Edgardo Rivera Martínez; Viviré en Madrid sin aguacero, CV, 1931 (Congreso del Perú), de Rogelio Oré Aguilar; Vallejo y sus amigos puneños, de José Luis Ayala, y el comic Cuentos de Vallejo, adaptaciones de Águeda Noriega, Miguel Det y Fernando Laguna (Panamericana).

RICARDO GONZÁLEZ VIGIL.


CUMBRES DE TRANSCULTURACIÓN

Hace cincuenta años murieron Gamaliel Churata y José María Arguedas, los dos autores que, del modo más genial y vigente, transculturaron el español (los dos “quechuizándolo”, y Churata también “aimarizándolo”) y la cultura occidental, desde su óptica realmaravillosa andina, plasmando una de las escrituras más originales e innovadoras (de cuño vanguardista: Churata, en toda su obra, y Arguedas, en su poesía quechua y El zorro de arriba y el zorro de abajo) de las letras latinoamericanas. Fueron homenajeados dentro y fuera del país. Resaltemos un notable volumen sobre Churata: Mauro Mamani Macedo y Elizabeth Monasterio (eds.), Gamaliel Churata, el escritor, el filósofo, el artista que no conocemos (U. Pittsburgh).


MÁS CONMEMORACIONES

Diversos eventos rindieron tributo al gran tradicionista Ricardo Palma, en el centenario de su muerte. La traducción al quechua, efectuada por Mario Mejía Huamán, de 50 tradiciones peruanas; la antología en árabe, versión de Tama Ziada; Sobre Ricardo Palma, de Luis Jaime Cisneros, compilación de Alberto Varillas M., y Diccionario personal de Ricardo Palma: frases, citas y personajes en las Tradiciones Peruanas, de Miguel Ángel Rodríguez Rea, conforman la contribución editorial de la universidad que ostenta su nombre. En menor medida se recordó al extraordinario Abraham Valdelomar, en el centenario de su trágica desaparición. Salvó el honor editorial el nuevo sello iqueño El Conde Plebeyo, publicando El Caballero Carmelo, antología realizada por Ricardo Silva-Santisteban. En cambio, alcanzó un merecido relieve el tributo al gran prosista Julio Ramón Ribeyro, a un cuarto de siglo de su partida. Se reveló su faceta de dibujante; Jorge Coaguila reunió sus Cartas a Juan Antonio, y se publicó el estudio El final invisible. Qué cuentan los cuentos de Julio Ramón Ribeyro, de Paloma Torres (U. Ricardo Palma).


Con broche de oro cerremos este apartado: el homenaje de mayor trascendencia internacional, dentro de la espléndida participación del Perú en Arco-Madrid, fue la exposición sobre “Las redes de vanguardia” de la revista Amauta, que dirigió José Carlos Mariátegui; matriz de uno de los libros más importantes y hermosos del año: The avant-garde network de Amauta. Argentina, Mexico, and Peru in the 1920s (Museo de Arte de Lima, Blantom Museum of Art), de Beverly Adams y Natalia Majluf.


RECONOCIMIENTO DE CRONWELL JARA

El prestigioso premio de la Casa de la Literatura Peruana distinguió al cuentista peruano más notable de los años 80: el piurano Cronwell Jara Jiménez; también poeta, ensayista y tallerista de fuste. Reconocimiento que coincidió con la creación del sello Montacerdos Oficial (deslinda así con la editorial chilena Montacerdos), embarcada en difundir todas las obras de Jara: dio a conocer el formidable Manifiesto de las Jodas (textos brevísimos de toda laya); reeditó el poemario Colina de los helechos y lanzó el sustancioso volumen Montacerdos y cuentos premiados. Añádase que en otros sellos Jara brindó una nueva edición de su novela Patíbulo para un caballo (Hipocampo) y el relato infantil Sarnoso (Condorpasa).

El prestigioso premio de la Casa de la Literatura Peruana distinguió al cuentista peruano más notable de los años 80: el piurano Cronwell Jara Jiménez
El prestigioso premio de la Casa de la Literatura Peruana distinguió al cuentista peruano más notable de los años 80: el piurano Cronwell Jara Jiménez

OBRAS REUNIDAS

El tomo II (Poesía) y el V (Memorias) de las Obras completas, de Enrique López Albújar, edición de Gladys Flores Heredia (Poder Judicial del Perú). La Obra completa y poemas relacionados, de Mateo Rosas de Oquendo, edición crítica de Pedro Lasarte (U. Ricardo Palma). Autores contemporáneos: Cuarteto de Lima (Tusquets), cuatro novelas de Fernando Ampuero; y Lejos de mí decirles, la obra poética de Mario Montalbetti (México, Matadero, Librería Anticuaria Sur y U. Autónoma de Nuevo León).


REEDICIONES Y RESCATES

Cuatro narradoras significativas que requerían ser reeditadas: Cuentos, de Lastenia Larriva de Llona, selección de José Donayre (Maquinaciones); la notable novela (tuvo éxito en la España de los años 20) Mosko-strom. El torbellino de las grandes metrópolis, de Rosa Arciniega, relanzada en España por Inmaculada Lergo (Sevilla, Espuela de Plata); la novela Rastrojo (con apreciaciones de Vargas Llosa y Bryce Echenique), de María Rosa Macedo (El Conde Plebeyo); y los actualísimos cuentos de Desde el exilio, de Mariella Sala (Cocodrilo). Especial relieve ostentan las reediciones del gran escritor Miguel Gutiérrez: sus novelas La violencia del tiempo (Debolsillo), El viejo saurio se retira (Debolsillo) y Poderes secretos (Revuelta), y su polémico ensayo La generación del 50 (Revuelta). Igualmente, las reediciones de Los ermitaños (Escuela de Edición de Lima), de Antonio Gálvez Ronceros; El cuerpo de Giulia-No (Seix Barral), de Jorge Eduardo Eielson; Japón no da dos oportunidades (Animal de Invierno), de Augusto Higa Oshiro; Criba (Debolsillo), de Julián Pérez; y El bosque de tu nombre (Seix Barral) de Karina Pacheco Medrano. Mención aparte reclama la novela experimental (la más osada en técnicas innovadoras de la Generación del 50, antes de Vargas Llosa) Ismandro, de Enrique Pinilla, escrita en 1954 e inédita hasta ahora.


ANTOLOGÍAS

Carlos Germán Amézaga, Más allá de los cielos. Antología poética y teatral, selección de Carlos Amézaga Rodríguez y Julio Isla Jiménez (U. Ricardo Palma). POESÍA. Antología colectiva: del grupo Raíz cúbica, selección de Alberto Alarcón (Trujillo, Casa Nuestra); y Somos los que somos, poesía peruana del siglo 21 (Carretera sin sentido). Antologías personales: Tu voz (La Píldora Púrpura), de Juan Gonzalo Rose (contiene, en reproducción facsimilar, su primer poemario, Cancionero de la paz, hasta ahora inédito); Árbol de mora (Lancom), de Tulio Mora; La divina hoguera (Cultura Peruana), de Bernardo Rafael Álvarez; Todas las huacas, de Alberto Benavides Ganoza, selección de Víctor Salazar Yepén (Chincha, Horfandia); Cuando suena la música, de Eduardo Chirinos (Lumen); Cuerpo celeste, de Marcela Robles (Paracaídas); Las imposibles orquídeas, de Violeta Barrientos (Paracaídas); De los Andes al Río de la Plata, de Bethoven Medina Sánchez, y Objetos sin casta, de Chrystian Zegarra (Hipocampo). CUENTO. Un volumen merecidamente celebratorio: 20 cuentos de oro. Relatos ganadores en los cuarenta años del Premio Copé (Petroperú); La piel fría y los cuentos ganadores y finalistas de la XX Bienal de Cuento Premio Copé 2018 (Petroperú), consignemos que el cuento ganador del Copé de Oro, de Stuart Flores, resulta magnífico; 21. Relatos sobre la independencia del Perú (Eds. Copé, Petroperú) y Superhéroes. Muestra de relatos épicos peruanos (Altazor), las dos a cargo de José Donayre; Cuentos de ida y vuelta. 17 narradores peruanos en Estados Unidos (Peisa), de Luis Hernán Castañeda y Carlos Villacorta; Lo que tenemos en común. Antología de narradores peruanos en Estados Unidos, de Alfredo M. del Arroyo y Ricardo Vacca-Rodríguez (Columbia, Pukiyari Editores), muestra en la que brilla el cuento de Luis Fernández-Zavala; y Cuento liberteño. Panorama actual, de Carlos Santa María Ruiz (Trujillo, Casa Nuestra).


POEMARIO

En primer lugar, la obra póstuma de uno de nuestros poetas capitales: Albaco. Ceremonia e interpretación del I Ching (Cascahuesos), de Enrique Verástegui una occidentalización modernísima del haiku oriental.

Albaco. Ceremonia e interpretación del I Ching (Cascahuesos), de Enrique Verástegui una occidentalización modernísima del haiku oriental.

Comparten este elenco mayor la pieza de teatro poético de Manuel Pantigoso: Luz de cristales en la roca. Tinkuy del Fiat Lux (Ikono), una misa de aliento ultraórbico (legado de Churata) que entreteje todos los medios artísticos, totalizante; el intenso amor al terruño (paisaje y población, costumbres y memoria colectiva de los desastres climáticos) que entona Marco Martos en Piura, espejismo de eternidad (Piura, Sietevientos); el sostenido aliento del extenso poema que Miguel Ildefonso dedica al misterio de la vocación poética: Esquirlas (Dendro Cartonero); y el esperado retorno, veinte años después, de una de las voces de mayor hondura irónica de nuestra poesía, humanísimamente desnuda de convencionalismos: Lizardo Cruzado, con No he de volver a escribir (Pesopluma).


Les sigue otro elenco fulgurante: La novia del viento (Apogeo), del mencionado Marco Martos;

La novia del viento (Apogeo), de Marco Martos  Carrera.
“La novia del viento” (Apogeo), de Marco Martos Carrera.

una nueva muestra de las megatónicas prosas poéticas de Darwin Bedoya: Poemas para ser expulsado del cole (Juliaca, Hijos de la Lluvia); la temprana confirmación de una voz fundamental: Valeria Román Marroquín, Feelback (Paracaídas); y la revelación de una autora rica en recursos expresivos y de trascendente vuelo creador: Melissa Olivares, La batalla de la vuelta de Obligado (Alastor). Elogiemos la alta calidad de Notipoemas: Todos los días (Arte/Reda), de Víctor Escalante; Baruch después del aguacero y otros libros (Tacna, Cuadernos del Sur), de Segundo Cancino; Tríptico de las furias (Hipocampo), de Antonio Cillóniz; El río de las calles (Hipocampo), de José Alberto Velarde; Itinerario (Vallejo & Co.), de Guillermo Saravia, Mural de las aguas (Iquitos, Tierra Nueva), de Percy Vílchez Vela; Conversas & Conversos (Piura, Sietevientos), de Houdini Guerrero; Malévola tu ausencia (Summa), de Héctor Ñaupari; Papámor (Amantes del País y Gaviota Azul), de José Beltrán Peña;

 Papámor (Amantes del País y Gaviota Azul), de José Beltrán Peña.
“PAPÁmor” (Amantes del País y Gaviota Azul), de José Beltrán Peña.

Elogio de la ruina (Arequipa, La Travesía), de Jimmy Marroquín Lazo; Ejercicio respiratorio (Paracaídas), de Ana María Falconí; Muro de carne (Máquina Purísima), de Cecilia Podestá; Péndulo amarillo (Gaviota Azul), de Fanny Jem Wong;

FANNY JEM WONG CON PÉNDULO AMARILLO EN EL RECUENTO LITERARIO DEL 2019 REVISTA CARETAS de RICARDO GONZALES VIGIL
FANNY JEM WONG CON “PÉNDULO AMARILLO” HAIKUS, EN EL RECUENTO LITERARIO DEL 2019 REVISTA CARETAS -RICARDO GONZALES VIGIL

Anen. Conjuro de viento (Apogeo), de Ana Luisa Ríos González; y Exacta dimensión del olvido, de Oscar Ramírez.

Y no omitamos los aciertos de Parawayraq Chawdindi / Entre la lluvia y el viento (Pakarina), de Washington Córdova Huamán; Inventario de relámpagos y otros cantares de Q’arabotas (Juliaca, Hijos de la Lluvia), de Luis Pacho; El libro de las reencarnaciones (Hipocampo), de José A. Bravo de Rueda; Causas naturales (Arequipa, La Travesía), de Alfredo Herrera; Las ilusiones (Alastor), de José Miguel Herbozo; Amores inconclusos (U. Ricardo Palma), de Rosario Valdivia Paz Soldán; Siembra de espirales (Alastor y Biblioteca Abraham Valdelomar), de Navale Quiroz Cano; Gaspar de la nada (Paracaídas), de Luis Fuentes Rojas; y En voz alta (Summa), de Sixto Sarmiento. 

En voz alta (Summa), de Sixto Sarmiento.
“En voz alta” (Summa), de Sixto Sarmiento.

Mencionemos también Secreta vendimia (La Manzana Mordida), de Atala Matellini; El ecosistema de las hormigas (Málaga, Lastura); y Así canta Wiracocha (Municipalidad Provincial de Trujillo), de Moisés Castillo Florián.

CUENTO

Uno de nuestros cuentistas fundamentales plasmó el mejor conjunto del año: Fernando Ampuero, Jamás en la vida (Planeta). Junto a él, sobresalió la maestría narrativa de Cecilia Granadino, Para que Carmela me ame (Hipocampo), y Julián Pérez, Encefalograma (Distopía), novedosa incursión suya en el humor grotesco y la fabulación simbólica. Resaltemos, además, la consistencia de Resina (Seix Barral), de Richard Parra; Algunos cuerpos celestes (Peisa), de Augusto Effio; y Nunca seremos tan jóvenes como hoy (Alfaguara), de Carlos Arámbulo.

Otros volúmenes de interés:

Bajo la lluvia (Arequipa, Cascahuesos), de Santos Morales Aromí; La otra orilla (premio José Watanabe, Asociación Peruano Japonesa), de Alejandro Susti; Todo es demasiado (Emecé Cruz del Sur), de Christian Briceño; Lejanas visiones (Altazor), de Otilia Navarrete; Mi corazón simplificado piensa en tu sexo (Arequipa, Grado Cero), de Walter Lingán; Peruanos de segunda mano (Arequipa, Aletheya), de Yero Chuquicaña Saldaña; Quien golpea primero golpea dos veces (Campo Letrado), de J. J. Maldonado; Yo soy una señora (Alfaguara), de Jaime Bayly; Martha la cantinera y otros cuentos (Lluvia), de Roberto Ochoa Berreteaga; Nadie nos extrañará (Animal de Invierno), de Luis Francisco Palomino; Los deseos y la ciudad (Lluvia), de Carlos Dancourt; La carnada y otros cuentos (Lluvia), de Ugo Velazco y La oscura sombra de la noche (Juliaca, Hijos de la Lluvia), de Fredy Mamani Cayo.


MICRORRELATO

Además del citado Manifiesto de las jodas, de Cronwell Jara, descollaron una valiosa muestra de ocho mujeres: Una voz que existe (Planeta); y los aportes destacables de La fugacidad del color (Málaga, Lastura), de Elga Reátegui; Dialogando con el dinosaurio de Monterroso (Gaviota Azul), de José Beltrán Peña;

"Dialogando con el dinosaurio de Monterroso" (Gaviota Azul), de José Beltrán Peña
“Dialogando con el dinosaurio de Monterroso” (Gaviota Azul), de José Beltrán Peña

Incidentes (Granada, Valparaíso Eds.), de Ary Malaver, con un consagratorio prólogo de Ana María Shua; 

Antes del alba (Micrópolis), de Roberto Mora, y la fabulación que Robert Jara atribuye a Braulio de la Barra, Manual del buen borracho (Trujillo, Infolectura).


NOVELA

Aparte de la recia novela de Vargas Llosa arriba citada, tres obras descollaron: la novela histórica La favorita del Inca, de Raúl Tola, de trama y ritmo narrativos tan ágiles como envolventes; Cementerio de barcos, de Ulises Gutiérrez Llantoy, excelente asedio polifónico a un personaje genial y enigmático; y Estación delirio, de Teresa Ruiz Rosas, retrato complejo, matizado, de la amistad, el amor al arte y un insólito tratamiento siquiátrico. Relieve especial posee el mejor debut del año: Solo vine para que ella me mate, de Charlie Becerra (Planeta), el novelista que ha demostrado hasta ahora mayor destreza artística (la urdimbre coral de sus variados personajes, cabalmente radiografiados en su mundo interior y modo de expresarse) en la novísima hornada de narradores. Festejemos, además, la solvencia narrativa de Caldero del Infierno (Lluvia), del imprescindible escritor Roberto Reyes Tarazona; Adiós a la revolución (Penguin Random House), de Francisco Angeles; La Perricholi, reina de Lima (Penguin Random House), de Alonso Cueto; Balada para los arcángeles (Peisa), de Luis Fernando Cueto; La mujer soviética (Planeta), de Dany Salvatierra; Palomas, cóndores y gallinazos (Horizonte), de Borka Sattler; Tiene que haber otro final (Planeta), de Sussane Noltenius; La tempestad que te desnuda (Peisa), de Christian Reynoso; y Cuerpo de agua (Estruendomudo), de Leydy Loayza.


NOVELA CORTA

La sutileza (soterradamente inquietante, mórbida) con que Ricardo Sumalavia desnuda las complejas relaciones entre padre e hijo, convierte a Historia de un brazo (Seix Barral) en uno de los mejores libros del año. También celebremos la riqueza de niveles narrativos de Róger Lázaro Ynca, en De cuentos no vive el hombre (Trujillo, Casa Nuestra). Añadamos cuatro novelas perdurables: No encarcelarás al mar ni a las estrellas (Ica, El Conde Plebeyo), de José Hidalgo; Amores líquidos (Peisa), de Carmen Ollé; Una visita inesperada (Bracamoros), de Elmer López Guevara; y El futuro es una máquina que nunca se acaba (Alfaguara), de Erick Benites. Recomendemos, además, La rumba del Varig (premio Julio Ramón Ribeyro, Banco Central de Reserva),

"La rumba del Varig" (premio Julio Ramón Ribeyro, Banco Central de Reserva).
“La rumba del Varig” (premio Julio Ramón Ribeyro, Banco Central de Reserva).

de Alfonso Torres Valdivia; Los ríos de Marte (Planeta), de Yeniva Fernández; Nosocomium (Bisonte), de Christ Gutiérrez-Rodríguez; La viuda negra (Tacna, Cuadernos del Sur), de Daniel Zegarra Rivera; Aquello que pedimos en la arena (Peisa), de Julia Wong; y Desmadre (Planeta), de Pamela Rodríguez.


HÍBRIDOS

Con el tercer tomo, titulado Sabiduría, se completó el originalísimo “almanaque” Pájaro pinto (Peisa), obra póstuma de Gregorio Martínez, sumo artífice de la prosa peruana. Entre lo mejor del año, también fulgura la iluminadora (en el umbral de una esquiva epifanía) miscelánea, de intensa migración poética (en varios pasajes, erupciona con poemas a secas), A mano umbría (Animal de Invierno), de Carlos López Degregori. Fusionando la poesía, el relato y la meditación, la consagrada Victoria Guerrero nos estremeció con un fulminante elogio / diatriba a su madre, y la fascinación / repulsión frente a la muerte: Y la muerte no tendrá dominio (Fondo de Cultura Económica). La multiforme investigación Cuadernos de Obrajillo (Peisa), de Luis Hernán Castañeda, Félix Terrones y Paul Baudry. Todo un descubrimiento, de otro lado, fue conocer la escritura libérrima, sin concesiones, de Rapsodia de madrugada (Baluarte), de Ximena Manchego Rosado; y Los rostros de la quimera (Piura, Sietevientos), de Javier L. Vílchez Juárez.


NO FICCIÓN

Autoficción: Algún día te mostraré el desierto (Alfaguara), de Renato Cisneros; Soldado de Dios (Lumen), de Abelardo Sánchez León; y Carta al teniente Shogun (Debate), de Lurgio Gavilán. Crónicas: La batalla (Planeta), de Gustavo Gorriti; Crónicas de sueños, sudor y fuego (Lluvia), de Zein Zorrilla; Hasta aquí llegamos. Historias de extranjeros en el Perú (Planeta), de Pedro Llosa Vélez; El pintor de Lavoes y otras crónicas (Colmillo Blanco), de Luis Miranda; y El escuadrón de la muerte. El caso del coronel Elidio Espinoza (Trujillo, Infolectura), de Renato Sandoval González. Artículos periodísticos: Archivo expiatorio (Planeta) de Luis Jochamowitz. Memorias: El pasado recurrente (U. Ricardo Palma), de Iván Rodríguez Chávez; La comedia literaria. Memoria global de la literatura latinoamericana (U. Católica), de Julio Ortega; Permiso para retirarme. Antimemorias 3 (Peisa), de Alfredo Bryce Echenique; Con la esperanza viva. Memorias de un comunista peruano, de Gustavo Espinoza Montesinos; y La vida me sabe bien (Planeta) de Pedro Suárez-Vértiz. Sobre fútbol: Te sigo a todas partes. La historia de la mejor hinchada del mundial Rusia 2018 y Así nos robaron. Corrupción, estafa y mentiras en el fútbol peruano (Planeta), de Umberto Jara; y El Checho Ibarra. Prehistoria de un goleador (Planeta), de Kike La Hoz.


LITERATURA INFANTIL Y JUVENIL

El Churito, de Róger Rumrril; El castillo olvidado (Premio Altazor de novela infantil), de Harol Gastelú; Seres maravillosos del Ande (SM), de Óscar Colchado Lucio; Una banca en el parque (Peisa), de Jorge Eslava; Cómo conocí a las gemelas Pizzicatto (SM), de Santiago Roncagliolo; Corazón de titanio (Alfaguara), de María José Caro; Lanchaak. Un viaje al reino de los moche (SM), de Rosario Arias Quincot; Poemas que hacen cosquillas, de Edgard “Fabulinka” Bendezú; y El gato enamorado. Poemas infantiles de Tayacaja (Círculo Cultural Tayacaja), selección de Carlos Zúñiga Segura.

"EL GATO ENAMORADO" Poemas infantiles de Tayacaja (Círculo Cultural Tayacaja), selección de Carlos Zúñiga Segura.
El gato enamorado. Poemas infantiles de Tayacaja (Círculo Cultural Tayacaja), selección de Carlos Zúñiga Segura.

ESTUDIOS LITERARIOS

Además de los mencionados en los rubros de conmemoraciones y obras reunidas, circularon ediciones críticas de consulta obligada: Uska Pawqar Inca o El rico más pobre (U. Ricardo Palma), a cargo de Julio Calvo Pérez; El padre Horán (Eds. M y L), de Narciso Aréstegui, editado por César Coca Vargas y estudiado por Mercedes Mayna-Medrano.

Estudios de amplio mirador:

Hermenéutica literaria (U. San Marcos), de Carlos García-Bedoya; Lima: narrativa, sociedad y espacio (U. Ricardo Palma), de Roberto Reyes Tarazona; Escritores y obras de nuestras letras, siglo XVI al XXI (Salem, Axiara), de Antonio González Montes; Tupay: de puño y letra (Lambayeque, U. Pedro Ruiz Gallo), de Néstor Tenorio Requejo; Literatura y cultura en el sur andino. Cusco, Puno, siglos XX y XXI (Dirección Desconcentrada de la Cultura del Cusco), de Ulises Juan Zevallos Aguilar; La máquina de hacer poesía (Imprenta, producción y reproducción de poesía en el Perú del siglo XX), de Luis Alberto Castillo (Ed. Meier Ramírez); Comunicaciones marcianas. Revista Amauta a noventa años de la vanguardia peruana (Lancom), de Mario Pera y Róger Santiváñez; Poetas peruanos de la generación del 60. Poesía de corte democrático social y su evolución a la neovanguardia (U. de Alicante), de Elena Zurrón Rodríguez; Abril, mes de las letras peruanas (Biblioteca Nacional del Perú y SDA Editorial), de César Toro Montalvo; y Literatura Cusqueña (Dirección Desconcentrada de la Cultura del Cusco), de Juan Alberto Osorio.

Sobre autores específicos:

Vanguardia andina, migrancia y heterogeneidad textual: hacia una poética de lo cósmico en Cábala para inmigrantes (Edt. San Marcos) de José Luis Ayala, de Giovanna Iubini Vidal; Tengo el color mismo de la Madretierra. Rito andino y decolonialidad en la poética de Efraín Miranda Luján (U. San Marcos, U. del Altiplano, Centro de Estudios Literarios Antonio Cornejo Polar y Latinoamericana Editores), de Guissela Gonzales Fernández; Lo real es horrenda fábula. La violencia política en la literatura peruana (Horizonte), de Paolo de Lima (ed.); Ángel con casaca de cuero. Lecturas sobre Enrique Verástegui, varios colaboradores; Homenaje a Marco Antonio Corcuera. Centenario de su nacimiento (U. Ricardo Palma), de Eliana Gonzales, Cynthia Briceño y Renato Guizado (eds.); y Blanca Varela después del silencio (U. Ricardo Palma), de Rosario Valdivia Paz Soldán.


GRANDES EDICIONESANTROPOLOGÍA E HISTORIA:

Aplaudamos dos de los libros más hermosos e importantes del año: Vida y obra de Fray Martín de Murúa (Ernst & Young Asesores), de Thomas Cummins y Juan Ossio; y la monumental (una auténtica enciclopedia, de consulta obligada), en tres tomos, Etnias del imperio de los incas. Reinos, señoríos, curacazgos y cacicatos (U. Ricardo Palma), de Waldemar Espinoza Soriano.


Otras contribuciones excelentes:

Los tomos 5 (Historia prehispánica y colonial de La Libertad) y 6 (Historia de la Independencia y etapa republicana de La Libertad), a cargo de Alberto Pinillos Rodríguez, correspondientes a la monumental Historia General de Trujillo y la Región La Libertad (Trujillo, U. P. Antenor Orrego); Homenaje a Emilio Choy (U. Ricardo Palma), de Wilfredo Kapsoli y Richard Chuhue (eds.); Fernando Rosas Moscoso, La conquista de Chile por los Incas (U. Ricardo Palma); Fernando Romero, El aporte de los afrodescendientes a la identidad nacional (CEDET); Claudia Rosas Lauro (ed.), Género y mujeres en la historia del Perú (U. Católica); Cultura alimentaria de los antiguos nasca. Significado sagrado y profundo de sus tradiciones culinarias (U. San Martín de Porres); Perú: reflexiones sobre lo cotidiano y la historia (Peisa) y En pos de la República. Ensayo de historia política e intelectual (IEP), de Carmen Mc Evoy; y Wilfredo Kapsoli y Takahiro Katto, La Asociación Pro indígena (U. Ricardo Palma).

SOCIEDAD Y POLITICA:

Francisco Miró Quesada Rada, Ciencia política de la liberación. Primera parte (U. Ricardo Palma); Eduardo Arroyo Laguna, Geopolítica internacional (U. Ricardo Palma); Hugo Neira, El águila y el cóndor, México/Perú. Tiempos modernos y contemporáneos (U. Ricardo Palma); y Farid Kahhat, El eterno retorno. La derecha radical en el mundo contemporáneo (Crítica).

ECONOMÍA:

Peter Kaulicke (ed.), Historia económica del antiguo Perú (Banco Central de Reserva e IEP); Martín Monsalve Zanatti, Historia económica del sur peruano: lanas, minas y aguardiente en el espacio regional (IEP); y Manuel Rodríguez Cuadros, El Perú en el sistema internacional del patrimonio cultural y material de la humanidad (U. San Martín de Porres).

EDUCACIÓN:

Antenor Orrego, Educación para la vida, selección de Eduardo Paz Esquerre (Trujillo, U. Antenor Orrego); Iván Rodríguez Chávez, La universidad y la autonomía en el Perú al siglo XXI (U. Ricardo Palma); Mariana Eguren y otras, Leyendo al Estado desde el aula: maestros, pedagogía y ciudadanía (IEP) y Julio Dagnino, Los escritores en la escuela (Casa de la Literatura Peruana).

PSICOLOGÍA:

Reynaldo Alarcón, Introducción al saber psicológico (U. Ricardo Palma).

FILOSOFÍA:

Ciro Alegría Varona, Adagios (Premio Copé de Ensayo, Petroperú) y Manual de principios y problemas éticos (U. Católica); Miguel Giusti (ed.), El conflicto de las facultades (U. Católica); y Pablo Quintanilla, La comprensión del otro (U. Católica).

ARTE:

Alfonso Castrillón Vizcarra, Las buenas intenciones (U. Ricardo Palma); y Sandra Negro, Samuel Amorós y María del Carmen Fuentes, El patrimonio arquitectónico como expresión del imaginario cultural del Perú (U. Ricardo Palma y CICOP Perú).

CINE:

Isaac León Frías y Federico de Cárdenas, vol. 3 de la antología de Hablemos de cine (U. Católica); Federico de Cárdenas, El cine de los maestros (U. Católica); Isaac León Frías, El cine en fuga. Textos en el umbral del milenio (U. de Lima); José Carlos Cabrejo, Jodorowsky. El cine como viaje (U. de Lima); Giovanna Pollarolo (ed.), Cine / literatura (U. Católica) y Eduardo Huárag Álvarez, Cine y literatura. El dilema de las adaptaciones (U. Ricardo Palma).

INTERDISCIPLINARIO:

Cecilia Bákula, El Perú en el bicentenario (Congreso del Perú); Julio Hevia Garrido Lecca, Comer, beber y hablar. Triangulación oral en la cultura limeña (U. de Lima); Francesca Denegri (ed.), Ni amar ni odiar con firmeza. Cultura y emociones en el Perú posbélico (U. Católica); y Luciano Stucchi y Marcelo Stucchi, Navegar por los aires. Estudio físico y biológico del sistema propuesto por Santiago de Cárdenas en el siglo XVIII (U. del Pacífico).

FUENTE

JOSÉ BELTRÁN PEÑA lunes, 6 de enero de 2020

OLMO DE FUEGO / “Comentario breve sobre Péndulo Amarillo” Por BYRON ISACIO.

Esa maravillosa y brevísima estructura de la poesía de origen oriental se inicia como medio de expresión de la sensibilidad del zen. Quizá la genialidad de Matsuo Basho y después Yosa Buson y otros, recae, específicamente, en haber descubierto que, a pesar de su aparente simplicidad en su composición como en su forma, el haikú es un organismo poético muy complejo….

revoloteo
agitando sábanas
olmo de fuego
FANNY JEM WONG
revoloteo
agitando sábanas
olmo de fuego
HAIKU DE FANNY JEM WONG
BYRON ISACIO Y FANNY JEM WONG

OLMO DE FUEGO “Comentario breve sobre péndulo amarillo”

Esa maravillosa y brevísima estructura de la poesía de origen oriental se inicia como medio de expresión de la sensibilidad del zen. Quizá la genialidad de Matsuo Basho y después Yosa Buson y otros, recae, específicamente, en haber descubierto que, a pesar de su aparente simplicidad en su composición como en su forma, el haikú es un organismo poético muy complejo. Su misma brevedad obliga a su creador a significar mucho diciendo lo mínimo. Ahora bien, como se sabe, Basho es quien le dio sus letras de nobleza al pequeño poema de tres versos y diecisiete sílabas llamado haikú: Pero aclaremos, Basho no inventó esta forma; tampoco la alteró: simplemente transformó su sentido. Cuando empezó a escribir, la poesía se había convertido en un pasatiempo: poema quería decir poesía cómica, epigrama o juego de sociedad. Basho se da cuenta de ello y recoge este nuevo lenguaje coloquial, libre y desenfadado, y con él busca lo mismo que los antiguos: el instante poético. El haikú se convierte, entonces, en la anotación rápida, verdadera recreación de un momento privilegiado; exclamación poética, caligrafía, pintura y escuela de meditación, todo junto. Es por eso que se ha dicho muchas veces que el haiku es un ejercicio espiritual. Una mezcla entre poesía y meditación. Esta afirmación me conlleva a citar a Octavio Paz. Paz creía que el poema es o debería ser: el soporte lingüístico, oído o leído, un “ejercicio del instante y del espíritu” a lo que Paz, siguiendo a Machado, llama la otredad del ser. Pero quizá no todos los poemas se presten a este tipo de disciplinas; quizá sólo los buenos poemas, y, dentro de los buenos, sin lugar a duda, está el haiku.   

Los creadores de occidente o poetas en lengua española que, enamorados del pequeño poema “haiku”, agudizan su sensibilidad imaginativa, y muchas veces transgrediendo o recreando su forma original, escribieron, para el deleite de sus lectores, grandes haikus. El caso aquí no recae en la influencia recibida por oriente, sino en la inspiración -(transgresión y construcción) al mismo tiempo. Entonces, lo importante es añadir un nuevo continente irreal, como diría Ortega y Gasset, al continente ya existente de la cultura oriental, y que ese nuevo continente sea asequible de alguna manera a los lectores mediante la convergencia artístico-cultural. Se trata de una ampliación o profundización de la poesía en español. Entre sus representantes aparecen muchos nombres, como es el caso del poeta José Juan Tablada a quién se le atribuye la acción de ser el introductor del haiku en la poesía escrita en español. Luego sobresaldrán otros nombres, como el poeta argentino Jorge Luis Borges, el mexicano Octavio Paz, el Uruguayo Mario Benedetti, entre otros. En el Perú, los poetas no han sido ajenos a este contraste poético y ha habido muy buenos representantes del haiku, como Javier Sologuren, Alfonso Cisneros Cox, Alberto Guillén, Arturo Corcuera, incluso nuestra más grande poeta mujer, Blanca Varela, y más recientemente Cecilia Molina, y a estos creadores de una obra de importantísima valía, se une Fanny Jem Wong con su libro, “Péndulo amarillo”(Lima, Gaviota Azul Editores, 2019).

Péndulo amarillo: La poeta Fanny Jem Wong, no pudo encontrar un título mejor acertado para su libro de haikus que “péndulo amarillo” Péndulo significa -(si juzgamos por la lectura del libro)- equilibrio coexistente entre dos culturas de una vasta trascendencia costumbrista entre oriente y oxidante. El color “Amarillo” está relacionado con el sol y el oro. Para la cultura china, país de origen de la poeta, el amarillo simboliza la tierra, la cosecha, la riqueza y el calor, y nos hace pensar en la claridad, la esperanza, la nobleza, la alegría, la prosperidad, la brillantez y la plenitud. Entonces, Péndulo amarillo vendría a ser el equilibrio armónico del ser y del espíritu, esa oscilación vibrante entre hombre y naturaleza, origen y presencia viva, meditación y creación.     


Ahora, líneas arriba he dicho que el haiku en occidente ha sido una constante (transgresión y construcción). Es decir, una variación de su forma original hacia una recreación o aproximación parecida. Sin embargo, ha habido casos muy particulares en que se ha cumplido, al pie de la letra, con los rasgos definitorios que exige un poema para ser considerado un verdadero haiku, empezando por la métrica que consiste en tres versos sin rima, de 5, 7 y 5 sílabas, respectivamente, además que debe mostrar escenas de la naturaleza, la vida cotidiana y debe trasmitir la impresión que ha causado un hecho o acontecimiento. Péndulo amarillo cumple con estas características a cabalidad, y eso nos lleva a pensar, desde la lectura de las primeras páginas del libro y hasta las últimas, en dos estaciones. Primero: que la poeta Fanny Jem Wong, muy aparte de sus innegables cualidades para la creación poética, muestra un vasto y nutrido conocimiento intelectual filosófico, como los principios del confucianismo y el budismo: la poeta ve el cosmos como algo armónico que regula las estaciones, la vida animal, la vegetal y la humana; disgrega el pensamiento poético en una profunda meditación y de esa meditación -casi convertida rito- nacen sus versos, como “péndulos amarillos / desojándose”, dicho en las propias palabras de la poeta. Segundo: Si separamos al autor de su obra o la obra de su autor, Péndulo amarillo no es un libo cualquiera, mucho menos un trabajo improvisado de algún admirador de la poesía oriental y de Matsuo Basho, no.  Quien lea el libro y demande un cierto conocimiento de la poesía y la cultura oriental y occidental, se dará cuenta que estamos frente a una obra autentica, propia de alguien que no se limita a ver su mundo poético como a una esfera de cristal que da vueltas entre sus manos, sino que es parte y está dentro de esa esfera poética, y desde allí nos habla con una voz que deja de ser humana para ser cósmica.            

Siempre he creído que el artista de nuestro tiempo, no debe buscar la ruptura, sino el diálogo con nuestra historia y nuestra cultura; y Péndulo amarillo es eso: un intercambio de ideas con los maestros del haiku, además de una constante fusión entre oriente y occidente. Resalta sus costumbres, cultura y tradición. Pienso que este libro no hubiera sido posible si su autora no tuviera orígenes asiáticos, o la vida no le hubiera permitido vivir en oxidante. Y justamente ese hilo de conexión entre historia y modernidad, esa combinación de términos y experiencias poéticas, hacen de péndulo amarillo un libro único, un universo de emociones en diferentes paradigmas del ser, espacio y tiempo, revelación del tejido misterioso del mundo, la realidad límpida del hallazgo, los momentos de un camino de conducta que “se ahínca en el ahora perenne”. Un libro transparente y depurado de necesaria lectura y de cuidado análisis.

Veamos solo algunos ejemplos:

por las mañana / arroz sopa de miso / rico pescado

por las mañanas
arroz sopa de miso
rico pescado
HAIKU DE FANNY JEM WONG
por las mañanas
arroz sopa de miso
rico pescado
HAIKU DE FANNY JEM WONG

Si leemos el poema con atención, estos versos nos trasladan -como en una máquina del tiempo- hacia el continente asiático, “Japón”, específicamente. Sabemos que la sopa de miso es uno de los platillos básicos que integran el menú típico oriental (que sigue la fórmula de «una sopa más tres platos»), en el desayuno tradicional. Entonces, Péndulo amarillo, en primera instancia, es una evocación nostálgica hacia los orígenes, reverberación y revalorización del paso y las raíces de la poeta quien se siente orgullosa de su lugar de procedencia.

Otro claro ejemplo de lo que acabo de afirmar sería el siguiente haiku:

ojitos negros / carita de min pao / infinita luz

ojitos negros
carita de min pao
infinita luz
HAIKU DE FANNY JEM WONG
ojitos negros
carita de min pao
infinita luz
HAIKU DE FANNY JEM WONG

Aquí hay una relación inquebrantable entre cultura y niñez… min pao es un dulce que forma parte de la amplia gastronomía asiática. Entonces, estos versos simbolizan la ternura hacia la niñez, el recuerdo perenne de esa hermosa etapa de la vida de la poeta al cual vuelve imaginariamente, cada vez que siente la necesidad de escapar de todo aquello que la rodea y le exaspera.

Y por eso en otros de sus haikus nos dice:

camina lento / niña lapislázuli / entre fantasmas

camina lento 
niña lapislázuli
entre fantasmas

HAIKU DE FANNY JEM WONG
camina lento
niña lapislázuli
entre fantasmas
HAIKU DE FANNY JEM WONG

Estos versos nos trasladan a la presencia viva, al presente de presentes, lugar desde donde la poeta muestra su impotencia más no su derrota, se siente amenazada y temerosa pero no vencida, se mueve con sumo cuidado entre los fantasmas que la rodean, sabiendo que ella es esa niña lapislázuli y tiene la fuerza y el poder de una de las piedras más hermosas y poderosas de la tierra para sobresalir y continuar su camino. 

Otra de las más hermosas y esplendidas creaciones que afloran su belleza sobre péndulo amarillo es el siguiente haiku:

en el pantano / crece una orquídea / tímidamente

en el pantano
crece una orquídea
tímidamente
HAIKU DE FANNY JEM WONG
en el pantano
crece una orquídea
tímidamente
HAIKU DE FANNY JEM WONG

De alguna manera, este haiku está correlacionado con lo que acabo de afirmar con el ejemplo anterior. Pantano es igual a mundo, orquídea significa vida. La poeta nos dice, a través de estos versos, que lo hermoso y bello de la vida se antepone a cualquier germen de maldad existente en el universo que nos rodea y del cual somos parte. Ahora, todo este pensamiento o concepción -casi espiritual- del universo, no sería posible sin una profunda meditación, sin el aprendizaje de lo que he dicho anteriormente, de los principios del budismo y confucionismo. La poeta lo dice con más precisión en los siguientes versos :

niña de nieve / tú enciendes las luces / sigue la calma

“niña de nieve
 tú enciendes las luces 
sigue la calma”
HAIKU DE FANNY JEM WONG
niña de nieve
tú enciendes las luces
sigue la calma
HAIKU DE FANNY JEM WONG

La tranquilidad y el equilibrio emocional de una persona está dentro de sí mismo, no es adquirida sino concebida, nos dice la poeta. Es uno mismo el que debe encender las propias luces de su interior para enfrentarse al mundo exterior y al futuro.  

En las fulguraciones de estos ochenta y ocho haikus de -temática múltiple- que conforman péndulo amarillo, podríamos citas otros ejemplos que fácilmente nos llevaran por otros senderos iluminados bajo esa luz brillante que se esparce por todo el libro. Sin embargo, dejaré esa tarea a la libre imaginación de las almas predispuestas a entender e interpretar a este ramillete de péndulos amarillos que nos ofrece la poeta Fanny Jem Wong. En su lectura, el lector encontrará ventanas privilegiadas desde las que puede mirar lo nunca antes mirado. Por eso creo con exactitud que el pequeño poema haikú, no sólo es poesía escrita –o, más exactamente, dibujada– sino poesía vivida, experiencia a poética recreada. Con inmensa cortesía, la poeta Fanny Jem Wong no nos dice todo: se limita a entregarnos unos cuantos elementos, los suficientes para encender la chispa. Es una invitación al viaje, un viaje que debemos hacer con nuestras propias piernas, como nos dice el mismo Matsou Basho en uno de sus versos:

“No hay que viajar a los lomos de otro. Piensa en el que te sirve como si fuera otra y más débil pierna tuya”.

"No hay que viajar a los lomos de otro. Piensa en el que te sirve como si fuera otra y más débil pierna tuya". Matsou Basho
“No hay que viajar a los lomos de otro. Piensa en el que te sirve como si fuera otra y más débil pierna tuya”. Matsou Basho

Byron Isacio Lima, diciembre de 2019.