SELECCIÓN DE POESÍA CHINA (5)

SELECCIÓN DE POESÍA CHINA

ESCRITO EN UNA PINTURA

SELECCIÓN DE POESÍA CHINA

Cuando de noche se ha ido

Las flores del manzano se cubren  de roció;

Algunas parecen coquetas y frívolas

Como si sedujeran a un hombre.

Una bella mujer se levanta en la mañana

Y abandona su cuarto.

Toma una flor y con ella compara su rostro

Ante un espejo.

Luego le dice a su amante:

“¿Quién es más bella, ella o yo?!

“Tú no eres tan bella como la flor”, responde.

¿Cómo puede una flor ser mejor que la vida?

Celosa, tuerce y destroza el botón

Y lo arroja a su amante.

“Toma, esta noche te hará compañía”.

TANG YIN

AQUELLOS DÍAS

SELECCIÓN DE POESÍA CHINA

Recuerdo esos días cuando compartimos los goces del amor,

Aquel pequeño lago, escondido en el jardín.

Estuvimos tan cerca, fuimos tan íntimos,

Bajo las flores,

Bajo los sauces—

¿Una canción de fiesta entre cortinas de oro!

Pero en un momento la felicidad se deshizo;

Asustando a los patos, como es de cruel

¿El viento que agita las olas!

Mientras más lo pienso sé que nadie es culpable—

Ella era fuerte

Yo también

Y a pesar de toda nuestra dicha

Los malos sentimientos llegaron

Arrastrándolo todo.

YANG SHEN

ANOCHE LA VI EN EL SUEÑO

SELECCIÓN DE POESÍA CHINA

Anoche en el sueño

Cuan clara la vi

El Mago Pi

No podría cortar la tierra

Que hay entre nosotros;

Nü Wa, la diosa, no podrías rehacer

El cielo roto de nuestra despedida.

Mi ansia – queja de la separación– ¿sabes cuan honda es?

¡Mi frustración y mi pena, dobladas de mil en mil!

Las lágrimas de adiós y las gotas del reloj caían juntas;

Mi angustiado corazón y las llamas del incienso juntas ardían.

YANG SHEN

SIN TITULO POR HUANG E

SELECCIÓN DE POESÍA CHINA POR FANNY JEM WONG

Las lágrimas caen y se juntan

En el tintero de piedra;

Corazón roto, ¿Cómo puedo escribir

Poemas de un corazón roto?

Desde aquel  lejano  día

Cuando por última vez nos tomamos las manos,

Hasta ahora mismo, tengo pereza

De arreglar mis pestañas.

No hay medicina que pueda calmar mi pena

En las largas noches;

Tengo dinero, pero ¡no puede comprar

Un regreso al tiempo de mi juventud!

Entrego mi mensaje a los pájaros del bosque:

Pronto, volando abajo, al sur del rio,

Decidle que adelante el regreso.

HUANG E

POEMA DONDE MI MUJER DA RESPUESTA A OTRO QUE YO LE ENVIÉ

SELECCIÓN DE POESÍA CHINA POR FANNY JEM WONG

Por qué debes jugar ajedrez todo el día

Y escribir tantos poemas?

¡Son muchos los campos y tan duros de cuidar!

¡Tantos libros, son siempre un estorbo!

No te preocupes de tener cincuenta años y ningún hijo:

¡Todo está bien mientras repartas tus favores

Entre las concubinas!

Los arboles del jardín reciben

Iguales cuidados del jardinero,

Y sus largas ramas florecen,

Brillantes, a la luz del sol.

LI KAIXIAN

FELICIDAD NOCTURNA

MUJER ORIENTAL

Soy feliz esta noche

Pero el dolor de la partida, mañana,

Ya destila su veneno.

Como una pareja de zarcetas nos amamos;

Sin presentirlo, oigo la hora tercera;

La ventana de gasa resplandece a la luz de la luna.

El día acecha.

Si pudiera yo atar la luna cerca de la ventana.

ANÓNIMO.

UNA CARTA DE AMOR

MUJER ORIENTAL

Quiero escribirte una carta de amor,

Pero ignoro los caracteres.

Pedir que alguien lo haga

Podría avergonzarme.

No sé qué hacer.

Dibujaré unos círculos

Para expresar mis sentimientos.

Mi amante dice que sabrá que dicen:

Un solo círculo seré yo, uno doble, serás tú.

Un círculo tras otro, describirá mi dolor.

ANÓNIMO.

AMANECER EN EL ESTE

MUJER ORIENTAL

Ya hay luz en el este.

Mi amor duerme otra vez.

Oh, cielos ¿qué haré?

Le tomo en mis brazos y lo muevo con ternura;

“Despierta”. Temo que vengan mis padres

Y nuestras vidas corran peligro.

De prisa, vístete;

Nadie debe verte.

Vuélvete. Lameré el polvo y el carmín

Que hay en tus labios.

ANÓNIMO

LAMENTO POR MI MUJER

MUJER ORIENTAL

I

Enferma me despediste

Cuando partí a Sichuan;

Conmovidos, lloramos.

Siempre recuerdo el lugar

Donde nos conocimos:

El grito de los gibones

Rompió mi corazón:

Es un puerto de río en Jialing

Donde la lluvia cae como gotas de ceniza.

II

La puerta está cerrada, sellada por el musgo,

Así estará todo el otoño,

El techo está invadido por telarañas—

Dejaré que se llenen de polvo.

Todo lo que quedo de tus cosas

Fue una camisa tejida con hilos de oro:

¿Cómo podrías deshacerme de ella?

WANG SHIZHEN.

LA MUCHACHA DE CHANGKAN

MUJER ORIENTAL

Tiene catorce años

Por la calle, en primavera, viene

Hasta el templo de las dinastías del sur.

Con su elegante peinado

Se inclina lenta ante el Buda,

Y al suelo rueda su alfiler de oro.

Un joven que visitaba el templo

Encontró el alfiler.

Lo llevó a casa sin saber de quién era,

Y permanece infeliz, aspirando su fragancia

Una y otra vez.

ZHENG XIE

PLACERES DE SHIMBASHI

MUJER ORIENTAL

Obsequiado con canciones y danzas

En este vinoso pabellón,

Verdadero palacio del paraíso,

El alama se diluye!

Habiendo aprendido

-en una noche de primavera—

Todas las “posturas del placer”

De qué hablan los budistas,

¡Las veinticinco formas de la perfecta iluminación!

LIN E

MUJER ORIENTAL

BESOS POR CORREO

No quiero con mis dedos

Ni con las tijeras

Abrir la carta.

Con cuidado la levanto

La solapa violeta

Porque guarda, secreto,

Un beso de mi amada.

Con esmero vuelvo

El papel rosado

Que ella, solemne ha doblado

Y palabra por palabra

Línea a línea

Leo.

Con celo levanto el verde

Sello de correos.

Tras de él se esconde

Un beso de mi amor.

LIU DABAI

EL SERRALLO SOLITARIO

MUJER ORIENTAL

En el mudo y perfumado serrallo,

Sola, pasa la noche entre su pabellón de seda;

Un viento suave agita las cortinas.

Oye voces, cree que su amante ha llegado

Y pide a  Otoño Perfumado

Mirar quien es.

“Nadie”, responde la muchacha

Entonces frunce el ceño.

Hastiada y amarga,

Comienza a cortarse las uñas.

ANÓNIMO

CANCIÓN DE AMOR

MUJER ORIENTAL

Él vive en un pueblo, yo en otro;

Las montañas son altas, los ríos profundos y largos caminos.

Quizás un día montañas y corrientes cambien de lugar

Y los dos pueblos sean uno.

Los pájaros no temen las alturas

Ni nosotros la muerte

Vivamos juntos y juntos moriremos.

Entonces seremos un par de pájaros.

ANÓNIMO

ESPERANDO HASTA ENTRADA LA NOCHE

FANNY JEM WONG POETA PERUANA

Te esperé hasta que la luz faltó

Mi inquieto corazón arde por ti.

Al fin has llegado:

El bordado edredón está tibio y perfumado;

Te conduzco al cuarto y nos deslizamos

Bajo el cobertor de seda.

Llega la mañana. Las flores abren,

La lluvia se dispersa y las nubes se disipan

Mientras la batalla del amor no cesa.

Es verdad, mi amor idólatra

Mi Loto Dorado

ANÓNIMO.

MI AMANTE

MUJER ORIENTAL

El adora mi fina cintura,

Yo, sus modales.

La primera vez fue suave y cariñoso;

Mi rojo vestido mostraba

Las blancas líneas de mi pecho.

Me amas y te amo.

Con pasión,

Tomados de las manos, hombro con hombro

Vamos hacia un lecho de marfil

Con cortinas de seda.

ANÓNIMO.

COSAS QUE ME GUSTAN

MUJER ORIENTAL

Me gustan las cortinas de seda roja

Y los lechos de marfil.

Gozo colocando tus diminutos pies

Sobre mis hombros y las puntas

De tus rojas y bordadas chinelas

Apuntan hacia el cielo

Adoro tu pequeña boca,

Roja como una cereza,

Y su aliento  de lilas.

Me enloquece ver tus grandes ojos

Ardiendo de pasión y tu mente perdida

En otros mundos mientras saciamos nuestra sed

Y escucho tus quejidos

¡Como recuerdo

Los caminos secretos de nuestros cuerpos

En nuestro primer encuentro!

¡Que seductora fuiste!

Ahora que dejas que crezca

Tu verdadera naturaleza,

Tu aplomo inteligencia, dulzura y elegancia

No tiene igual.

Pero lo que en verdad me pierde

Es la forma como tus ojos enormes y divinos

Aparentan vergüenza.

ANÓNIMO

POEMA

MUJER ORIENTAL

Mi boca es una copa de espumoso vino,

Sacia tu sed.

Mis manos con un cinturón de jade atado a tu cintura.

Una aguja dorada penetra y cerca el loto,

El blanco rocío gotea en el corazón de la peonia.

ANÓNIMO

MUJER ORIENTAL

RESPUESTA A LI SHUYI

He perdido mi altivo, has perdido tu sauce.

Yang y Liu vuelan al noveno Cielo.

¿Con que podrá obsequiarles

El Dios del palacio de la Luna?

Con vino de flor de casia.

La solitaria Luna, con sus largas mangas

Danza en el infinito.

De repente saben que en la tierra

Nuestros enemigos huyen en derrota,

Y entonces lloran.

MAO ZEDONG

UNA MUCHACHA DE PUEBLO

MUJER ORIENTAL

La muchacha regresa lentamente llevando en sus manos un ramito de flores.

El agua hiela sus pies descalzos,

Pero su corazón arde aún bajo el sauce del manantial.

La callada muchacha regresa

Bajo la sombra de viejas encinas;

Y sonríe al recordar al muchacho

Que acaba de besarla.

Va hacia aquella vieja casa,

Espantando una bandada de gorriones.

Entra en silencio a la cocina

Y con cuidado coloca el ramo sobre la paja.

Ayuda a su madre con la cena,

Su padre, de regreso del campo, se sienta a fumar.

Alimenta a los cerdos

Y empuja a las gallinas al corral

Mientras comen,

Su padre habla de la cosecha,

O el posible matrimonio de su hija,

Y ella, coqueta, mueve su cabeza.

Quizás su madre le riña:

(Demoraste tanto trayendo el agua)

Pero ella lo olvidará

Pensando en la audacia de la juventud.

DAI WANGSHU

SENDA BAJO LA LLUVIA

MUJER ORIENTAL

Solo, con un paraguas de papel

Voy por la senda bajo la lluvia

Esperando encontrar

Una muchacha

Ansiosa y resentida.

Una muchacha

Del color de las lilas

Melancólica bajo la lluvia.

Ella camina a lo largo de la senda

Solitarias con una sombrilla de papel

Como yo

Despacio y en silencio

Apartada y triste.

Se acerca tanto

Que puedo ver su mirada.

Luego pasa volando

Como en un sueño,

Lúgubre y blanca.

Como lilas

Que pasan volando en un sueño,

Avanza hasta un viejo muro.

Su color ha desaparecido,

Su fragancia se ha roto en el vacío,

También su mirada

De melancolía.

Solo, bajo la lluvia,

Con un paraguas de papel

Voy por la senda

Esperando encontrar

Una muchacha

Ansiosa y resentida.

DAI WANGSHU

SELECCIÓN DE POESÍA ORIENTAL (1)

...Considerando bien la lógica de las cosas

…Considerando bien la lógica de las cosas,

debemos gozar de nuestra vida

y no dejarnos atrapar

por varias glorias mundanas.

DU FU ; “EN EL RÏO CHU II”

ESTUDIANTE CON CUELLO AZUL - POESÍA CHINA

ESTUDIANTE CON CUELLO AZUL

 

Ah, estudiante con cuello azul

Te deseo hace tiempo.

Aun cuando no he ido a verte

¿Por qué me envías tus palabras?

 

Ah, estudiante de cinta azul,

Hace tiempo te amo.

Aun cuando no he ido a verte,

¿Por qué no vienes?

 

Una y otra vez paseo

Por la torre de la muralla.

Si un solo día no te veo

¡Se me hace siglos!

 

         -LIBRO DE LOS CANTOS

DEL CLÁSICO DE LAS CANCIONES DE SHU CHUNG 2

DEL CLÁSICO DE LAS CANCIONES DE SHU CHUNG: CANCIÓN DEL VIENTO DEL SUR

La fragancia del viento del Sur

puede aplacarla ira de mi pueblo.

La llegada a tiempo del viento del Sur

puede aumentar las ganancias de mi pueblo.

FUERA DE LA PUERTA ESTE - POESÍA CHINA

FUERA DE LA PUERTA ESTE

 

Fuera de la puerta este

Las muchachas aparecen como nubes.

Aun cuando son hermosas,

Ninguna es todavía la que habita en mi pecho

 

Sólo con la vestida de blanco

Y chalina esmeralda

Querría yo encontrarme.

 

Fuera de la puerta exterior

Las muchachas parecen flores de sauce.

Aunque son tan lindas,

Ninguna es todavía la que está en mi corazón.

 

Solo la vestida de blanco

Y pañuelo escarlata

Quiero yo ver.

  • LIBRO DE LOS CANTOS

DEL CLÁSICO DE LAS CANCIONES DE SHU CHUNG

DEL CLÁSICO DE LAS CANCIONES DE SHU CHUNG: CANCIÓN DE LAS NUBES BLANCAS

Hay nubes blancas en el cielo,

grandes acantilados se elevan hacia lo alto.

Interminables son los caminos de la tierra,

montañas y ríos obstruyen el camino:

te ruego no te mueras. Por favor trata de venir nuevamente.

 

EN LOS PÁRAMOS CRECE LA YEDRA POESÍA CHINA

EN LOS PÁRAMOS CRECE LA YEDRA

 

En los páramos crece la yedra

Cargada de espesas gotas de rocío.

Allá vive una muchacha de rasgos

Delicados, bella e inteligente.

Por azar nos conocimos,

Es ella a quien buscaba.

 

Es la desolación crece la yedra

Con gordas y pesadas gotas de roció

Allí habita una muchacha,

Bella e inteligente.

Por ventura nos conocimos

Con ella la ida sería diferente.

  • LIBRO DE LOS CANTOS.

DESPIDIENDO A HSIA CHAN EN EL RÍO POR PO CHUU

DESPIDIENDO A HSIA CHAN EN EL RÍO POR PO CHU

Porque usted es viejo y parte, he mojado mi pañuelo,

usted que no tiene hogar a los setenta, permanece descampado

Ansiosamente miro el viento que se eleva cuando el barco parte navegando

un hombre de cabeza blanca entre olas de cabezas blancas.

 

POEMA HAN - POESÍA CHINA

POEMA HAN

 

Verde crece la yerba al lado del río

Los sauces del jardín ya retoñaron.

Cuan elegante y hechicera es esa figura

Que se apoya en la ventana del alto pabellón.

Encantadora es su delicada piel rosada,

Mira como muestra sus finas manos blancas.

Fue bailarina y cantante de un burdel

Y ahora es la mujer de un inconstante

Que vaga por el mundo y no regresa.

Un lecho vacío es insoportable.

  • ANÓNIMO

 

Dos monjes juegan ajedrez

Dos monjes juegan ajedrez

al fresco amparo de los bambúes

Entre cañas no puedo verlos

sólo oigo mover las piezas.

BAI JOYI “JUNTO AL ESTANQUE”

CANCIÓN -POEMA CHINO

CANCIÓN

 

Fuerza tuve para descuajar colinas

Mi espíritu dominaba el siglo.

Ahora, en esta hora de desgracia,

Mi brioso corcel no puede huir.

Bravo potro,

Incapaz de arrancar de nuevo,

Sin esperanza alguna.

¡Oh Dama de Yü, mi Yü!

¿Qué será de ti?

  • XIANG YU

EL PARQUE DE LOS CIERVOS POR WANG WEI

El parque de los ciervos por Wang Wei.

En la montaña vacía no se ve un hombre,

Sólo se oye el eco de voces humanas

Vuelven las sombras, entran profundo en el bosque,

Otra vez  brilla el sol, sobre los líquenes verdes.

 

AFIRMACIÓN DE AMOR - POEMA CHINO

AFIRMACIÓN DE AMOR

 

Cuando salía por la puerta del este

Caminando sin rumbo,

Te conocí.

Sueño contigo en un lugar tranquilo,

Compartiendo tu lecho y cuidando de ti.

No tenemos lugar para citas secretas,

Bajo la morera apenas somos dos

Que pasan y se enamoran.

 

Amo tu bello rostro

Y te gusta el mío.

 

¿Cómo demostrar mi confianza en ti?

Me gustaría darte un  par de brazaletes dorados.

 

¿Cómo expresar mi pasión?

Con un par de anillos de plata.

¿Cómo declararte mi amor?

Con un par de brillantes de nácar.

¿Cómo mi sinceridad?

Con una bolsita de perfume.

¿Cómo demostrarte mi complacencia?

Con un par de ajorcas.

¿Cómo encadenar nuestros corazones?

Con un par de agujas cosidas con blanco algodón.

¿Cómo disfrutar de nuestro mutuo y armonioso carácter?

Con un dorado prendedor de figuras talladas.

¿Cómo soportar la separación?

Con un alfiler con cabeza de oro.

¿Cómo expresar nuestro goce?

Con una camisa de seda.

¿Dónde nos veremos?

Al oeste de aquella montaña.

Es tarde y aun no vienes.

El viento entra en mi jubón;

Busco en la distancia y no alcanzo a verte.

Mis lágrimas caen una tras la otra.

Entonces me levanto. Quisiera saber qué hacer.

  • ANÓNIMO.

El sol enrojece el horizonte 2

El sol enrojece el horizonte

Desesperado , fijo la mirada

en la senda que se aleja

Oh, mi amor, ven de prisa.

Que el día , se nos acaba…

Por Pi “según la melodía Qiubu

CANCIONES

I

Anoche no recogí mi cabello;

Mis finas y sedosas guejedas caen sobre mis hombros.

Ellas cubren las piernas de mi amante.

¿Cuál parte es mi cuerpo  no es bella?

II

Cuando mi amado esta triste, también me aflijo.

Cuando sonríe, soy feliz.

Como una planta con una sola hoja

Pero diversas raíces.

III

Di a mí amado una túnica de seda,

El me regaló un prendedor de jade.

Quiere asir mi corazón con el broche,

Yo, con la túnica, le envolveré.

 

IV

En los bosques las flores abren en primavera

Y los pájaros cantan dulcemente.

El viento de primavera perteneces a los amantes

El taladra mi vestido de seda.

 

V

Cuando el sol se pone salgo de casa

Y mira la distancia

Amo tu cabello de seda y tu bello rostro;

Un delicado perfume sigue tus huellas.

 

VI

Mi intuición es mi riqueza,

Nunca diría que soy apuesto.

Sin despreciar los humanos deseos

El cielo ha dispuesto nuestro encuentro.

 

VII

Disfruta de la juventud mientras puedas,

Pronto se marchita y llega la vejez.

Si no crees que así sea,

Mira la yerba seca por la escarcha.

 

VIII

El viento de otoño sopla en la ventana

Agitando las cortinas de seda.

Elevo mi cabeza hacia la brillante luna

Confiando mis pensamientos a sus rayos:

¡Quizás pueda, dulcemente, llevarlos a mi lejano amor!

  • ANÓNIMO.

 

 

POESÍA DE MARCO MARTOS CARRERA

EL PERÚ
No es este tu país
porque conozcas sus linderos,
ni por el idioma común,
ni por los nombres de los muertos.
Es este tu país,
porque si tuvieras que hacerlo,
lo elegirías de nuevo
para construir aquí
todos tus sueños.

CONFINADO POR MARCO MARTOS
CONFINADO POR MARCO MARTOS

CONFINADO POR MARCO MARTOS

Perro confinado en estos fríos,

en las grietas del dolor, en la espera

de la pitanza, de una caricia sobre el lomo,

de una palabra amable, una sola cada día,

de esa desconocida

que entra y sale de la casa,

que habla a otros, que sonríe a otros,

que tiene su vida hecha,

que puede prescindir de ti

en el momento de su capricho,

escoger a otro perro, u otro, o a nadie.

EL ALBATROS CHARLES POR MARCO MARTOS -
EL ALBATROS CHARLES POR MARCO MARTOS

EL ALBATROS CHARLES POR MARCO MARTOS

Perdido en los abismos de los mares cálidos del sur

sigo a los grandes barcos como un lánguido compañero,

en el espesor de la niebla nocturna distingo con esfuerzo

las hermosas luces de las farolas en la popa y la proa.

En los amaneceres, cuando los marineros todavía duermen,

bajo a la cubierta y me acerco sigiloso a la bodega,

en busca de agua dulce y los restos de la pesca del día.

De manera que ha sido calificada como cómica,

camino lentamente entre los vericuetos de los camarotes

y apenas el sol asoma en el horizonte, cuando la vida humana

retorna a la superficie y se escuchan los gritos de los oficiales,

desaparezco por los aires y entre el cielo y el agua

doy la imagen de que me he quedado atraído por alguna isla encantada.

Pero no puedo separarme de las inmensas embarcaciones,

como aquellos hombres que aman con obsesión

a las hermosas mujeres que los atormentan.

Mi destino es seguir como un esclavo la estela de los barcos,

no conozco una forma diferente de existencia.

Aunque amo el humo de los cafés de los barrios elegantes,

esa vida ociosa de mujeres con pieles de armiño y sonrisas,

calificadas de falsas por las damas serviciales y hacendosas,

mi destino es volar por los aires sin rumbo conocido,

porque no comprendo las rutas de las embarcaciones que sigo,

me parezco en cierto sentido a esos marineros que me odian,

que me queman el pico con su pipa encendida

si caigo por descuido en sus manos y brazos poderosos,

como ellos no tengo amigos, ni mujer que florezca mi casa,

ni esperanza, ni sol ni luna, ni un hermoso camino.

Soy el aliado inconsciente de mis propios enemigos.

EL GUARDAGUJAS DE GRANADA POR MARCO MARTOS
EL GUARDAGUJAS DE GRANADA POR MARCO MARTOS

EL GUARDAGUJAS DE GRANADA POR MARCO MARTOS

Voy por el Paseo de los Tristes

anhelando ser guardagujas,

un rapaz zascandil

dueño de los trenes.

Aquí está el Genil

de aguas mansas en el otoño

y la Alahambra con sus asombros

y el desdichado destino

de los que la soñaron e hicieron.

A lo lejos, las cumbres nevadas,

el cielo azul de noviembre.

Y en mi mente van pasando

y siguen pasando los vagones

de los trenes inexistentes.

ERRANTE POR MARCO MARTOS
ERRANTE POR MARCO MARTOS

ERRANTE POR MARCO MARTOS

Procuro detenerme apenas en todos los lugares,
para no molestar a los susceptibles seres humanos,
y quedarme así libre de sus terribles ponzoñas.
He vivido, sin embargo, durante interminables décadas
en la casa de la envidia apenas disimulada,
en las cornisas, o acuclillado en los rincones de la sombra,
lejos de todo lo amado y deseado, de las divinas perfecciones.
Prefiero, como Jesús Ruiz Durand, hablar con las plantas,
con los ríos, con las piedras, con los pájaros,
abrazar a las dos serpientes que son fuente de la vida,
vivir en sus ojos movedizos, en sus cabezas gemelas.

HORMIGAS COLORADAS POR MARCO MARTOS
HORMIGAS COLORADAS POR MARCO MARTOS

HORMIGAS COLORADAS POR MARCO MARTOS

Dedico este poema a Esther Espinoza Espinoza y a los compañeros de Patio de Letras, la organización de profesores que dura más tiempo en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos y que el viernes 18 buscará en las urnas volver a gobernar la Facultad de Letras.

En las crecientes del río Amazonas

hacen balsas con sus cuerpos y resisten,

alfombras, brillantes sedas que navegan.

Otras hormigas de fuego trepan, flotan sobre el agua,

días y meses siguen a las corrientes, buscando los recodos,

mientras las lluvias las golpean y las matan.

Muchas sobreviven, tienen la fuerza de los fantasmas.

Pasan los meses y encuentran la tierra firme,

ejércitos de hormigas, en círculos, explorando los caminos,

buscando el lugar adecuado para crear un hormiguero,

con todos sus minuciosos laberintos diseñados.

En la claridad de la luna o entre sombras,

parecen lenguas de pequeñas candelas que caminaran.

Fascinan, son las hormigas rojas mágicas.

LA LENGUA DE MEDELLÍN POR MARCO MARTOS
LA LENGUA DE MEDELLÍN POR MARCO MARTOS

LA LENGUA DE MEDELLÍN POR MARCO MARTOS

Con el río Medellín corre la lengua de Castilla,

se desplaza por todo el inmenso valle de Aburrá,

crece en el corazón y en la mente de todos los paisanos,

en los suaves vientos permanentes, entre las montañas,

en la pluma de X-504, Jaime Jaramillo, y Elkin Restrepo, poetas de la ciudad.

Discurre como quiere, varía a su gusto, entra en los cafés,

en las plazas, en las obesas figuras que soñó Fernando Botero,

en las muchachas desenfadadas que discuten sobre poesía,

vaporosas, despernadas, esparrancadas en el césped de la universidad.

Cuando vienen los tremendos aguaceros que empapan

a los achicopalados y a los que trabajan, quedan desiertas las calles,

y cuando escampa y cae la tarde, la ciudad desbaratada

comienza a tejer el orden de la noche, aparece la música,

la perenne música de las sombras, la salsa, el jazz, los tangos de Gardel.

Tengo agonía en el estómago, una feroz agonía,

dame, amiga querida, agua de panela, una bandeja paisa,

no me trates a la verraca, no me dejes solo, en grima,

lejos, muy lejos, de la gentileza de Medellín.

CAMPANAS POR MARCO MARTOS
CAMPANAS POR MARCO MARTOS

CAMPANAS POR MARCO MARTOS

Vuelan las campanas en los senderos, entre los árboles,

los badajos vuelan, suenan en las paredes de bronce,

despiertan a los murciélagos, colgados en las ramas,

acompañan a los pájaros en sus gorjeos. Se inicia

la mañana en la vastedad del primer día del verano.

Amarilla la luz aparece detrás de la montaña,

un manto de serena templanza

en toda la inmensa bóveda celeste.

Ahí está el murmullo interminable de las horas del día:

hombres, mujeres y niños comienzan sus afanes.

Solo acabarán cuando calle la campana de su corazón

y el dueño de la vida les cierre los párpados insomnes.

CARTA MORAL A LUCILIO ESCRIBE SÉNECA (40 D.C.) POR MARCO MARTOS
CARTA MORAL A LUCILIO  ESCRIBE SÉNECA (40 D.C.) POR MARCO MARTOS

CARTA MORAL A LUCILIO  ESCRIBE SÉNECA (40 D.C.) POR MARCO MARTOS

Solitario y débil
el buey viejo
quiere pasto tierno
y los hombres,
no muy diferentes,
somos alimento
diario de la muerte.
Nuestros cocineros
circulando entre los fuegos
preparan manjares para muchos
y los labriegos en Sicilia
y en África, y acaso más allá
del mar de las tinieblas, siembran
hierbas aromáticas, hortalizas y frutales
para alimentar a Roma y a las ciudades
de los cuatro confines
en cada uno de los imperios.
Cada quien defiende con los dientes
su verdad en el foro.
Con discursos y denuestos
los antagonistas se acompañan.
La mujer discute con el marido.
Ambos escuchan el eco
de dos voces y como eso no les basta,
engendran al hijo entre sollozos.
Condición del hombre es estar solo,
vivir lo breve en la incertidumbre.
En cualquier cosa que hagas, Lucilio,
pon tus ojos en la muerte.
Consérvate bueno.

CARTAGENA DE INDIAS POR MARCO MARTOS
CARTAGENA DE INDIAS POR MARCO MARTOS

CARTAGENA DE INDIAS POR MARCO MARTOS

En tierra de los Karib, Pedro de Heredia robó el fuego.

Trajo la cruz y la espada, el pendón de los católicos reyes,

la lengua de Castilla que va por el aire azul a las montañas.

Cartagena, patria de encomenderos y de piedras labradas, gema

que brilla en los ojos desmesurados de los filibusteros,

y el mar, el más hermoso mar imaginable, padre de la vida,

la milenaria fuente de la abundancia de los parajes americanos.

Camina la codicia en los pies y en el corazón del recién llegado,

los hechiceros deben morir, piensa, lo ordena y lo disfruta.

Quedan los naturales diezmados y Heredia escapa en una nao,

huyendo de la justicia para buscar el olvido tal vez en Andalucía o Extremadura.

Los dioses del Caribe lo alcanzan, lo zarandean y lo hunden en las simas.

CARTUJO, LOS LUNES POR MARCO MARTOS
CARTUJO, LOS LUNES POR MARCO MARTOS

CARTUJO, LOS LUNES POR MARCO MARTOS

Te pedimos que seas un cartujo,
muy moderado potro de la pampa,
tu palabra nos llueve, nunca escampa,
no hay materia ni dioses sin tu influjo.
Ser tan amigos tuyos es un lujo,
buscamos escaleras y la rampa
para llegar tan alto sin la trampa:
ganar tu voluntad con un orujo.
Te pedimos que seas lo que quieras:
prior de los monjes fuertes de cantina,
esos de pinta fina de gomina
que van a la biblioteca o a las eras.
Solo los días lunes los cartujos
mucho hablan y nos dicen sus embrujos.

CIELO DE LA SELVA POR MARCO MARTOS
CIELO DE LA SELVA POR MARCO MARTOS

CIELO DE LA SELVA POR MARCO MARTOS

Tú eres el Cielo de la selva, esos nubarrones,

amenaza de lluvia y el aguacero

cayendo por horas de horas en los árboles,

y súbito te transformas en añiles despejados,

calores detenidos, aire quieto, sopor quedo,

y luego en la alegría de las tardes de dorados crepúsculos

y la sonrisa de la noche de intensos jazmines.

Hay un bisbiseo de muchachas en las bancas de la plaza,

el rumor lejano de lo que dicen los varones,

el latir de la vida en animales y plantas,

y la luna que emerge espléndida

en su plata y zinc y en sus montañas dibujadas.

CLANGORES POR MARCO MARTOS
CLANGORES POR MARCO MARTOS

CLANGORES POR MARCO MARTOS

Clangores cortan la noche de nubes pórfidas, turbadas,

preñadas de aguaceros contenidos, de relámpagos.

Tristes ceremonias de los desesperados en la calle.

¡Qué clarines! ¡Qué trompetas! Vientos que anuncian

desdichas al vaivén de las horas cuando todavía no amanece.

Y luego vendrá el día semejante a otro y a otro

y seguirán los clangores para que la palabra sea un adorno

o se calle para siempre, pardo y rojizo ruiseñor sin cuerdas vocales,

que resiste ahora, resiste mientras escribo imperturbable

en la primera bocanada de luz del día.

CURACIONES POR MARCO MARTOS
CURACIONES POR MARCO MARTOS

CURACIONES POR MARCO MARTOS

La palabra cura, los ademanes, las hierbas, las mujeres y las flores.

El médico psicoanalista cura en sus sillones de cuero colombiano,

el shamán cura en su mesa de menjunjes y velas encendidas,

uno se demora años, el otro, una noche interminable, absoluta.

El inconsciente para ambos está al lado de las neuronas,

esa es la única magia de las curaciones que parecen milagrosas.

Usar pastillas es otra cosa, es asunto de médicos occidentales.

Actúan sobre el cuerpo y a veces llegan a curar las almas.

Freud fue un brujo ¿qué duda cabe? Asociaba los vivos con los muertos,

con la novela familiar de cada persona. La enfermedad era un síntoma

de algo más profundo y verdadero. La vida es un paréntesis

entre la nada y la muerte, dijo, y todo desaparecerá un día,

el hombre es un accidente. No afirma eso el curandero,

distribuye su esperanza con abluciones teatrales

que conmueven a los fieles. Tienes que creer en los brujos de la ciudad

y en los brujos de la selva, para que tu cuerpo sane y sigas hablando:

¿no me dijiste que querías ser el brujo de la palabra?

DELIRIO POR MARCO MARTOS
DELIRIO POR MARCO MARTOS

DELIRIO POR MARCO MARTOS

Va el explorador, separado de los suyos, por las lluvias,

los deslices, las torpezas propias de los humanos,

en los caminos intrincados de la selva, entre animales desconocidos,

ofidios que se deslizan entre las hojas y que se confunden con las lianas,

insectos, gritos de monos, y el pánico que le circula por las venas cuando cae la noche.

Nada sabe. ¿Dónde queda el sur? ¿Cuál es el norte deseado? ¿Dónde habrá una cama

caliente, una lumbre, un rostro humano? ¿De qué le sirve el lenguaje si solo puede hablar

para sí mismo? Tropieza y cae, se queda sentado junto al manantial cristalino

y empieza a hablar a borbotones, contándose a sí mismo la complicada historia de su vida,

su persistente amor a la música, ese lenguaje sin palabras que anida en la memoria,

sus razones y sinrazones para buscar en América del Sur los pueblos

que tienen la llama de los comienzos, su gana de entender las capas geológicas

de la humanidad que viven sin embargo en un presente eterno.

Sus palabras parecen un rezo dirigido a una divinidad desconocida.

Cuando asoma la mañana pudimos encontrarlo. El hombre delira

y solo a veces distinguimos algún sentido. Está agotado, pero feliz,

parece haberse encontrado a sí mismo

Pezpita por Marco Martos
Pezpita por Marco Martos

Pezpita por Marco Martos

Preferí desde niño a una pezpita
con su amplia sonrisa de colores
yendo por las calles de mil amores
dando alegría al que la necesita.
Es candela que en el frío crepita,
alegría del sol , finos olores,
bálsamo en medio de los dolores,
gestos de diosa, me calma y agita.
Daría gran parte de lo vivido
por volver a orillas de mi río
con la pezpita de quien me fío,
vencedora del tiempo y del olvido.

Poema de libro “Piura, espejismo de eternidad”

Escribir sonetos por Marco Martos

SANCHO MEDITA SOBRE LA MUERTE
MARCO MARTOS

Escribir sonetos por Marco Martos

El soneto es una forma de origen italiano, en Sicilia. Significa “ sonidito”. Algunos atribuyen a Pier de la Vigne su autoría, en el siglo XIII. Hizo fortuna en la poesía posterior, principalmente con Dante y Petrarca y saltó a todas las lenguas. Los sonetos que ahora difundo, de mi autoría, siguen en lo básico el modelo italiano de rima ABBA en los cuartetos iniciales y recogen también el modelo inglés que hace un tercer cuarteto, para finalizar con un dístico que rima el verso 13 con el 14. Es la forma que utiliza Borges en sus sonetos. Sin duda el soneto muestra una habilidad formal, pero que no sea solo eso, cada uno de estos poemas toca asuntos de fondo, la muerte, el destino, el amor.

Hafiz compara el amor con la Vía Láctea. Quítate pronto tus hermosos trajes,
quítate los adornados sostenes,
las amarillas sortijas que tienes,
quédate con tu bombasí de encajes.
Quiero palparte con mis lentos ojos
o desatar el nudo de tu calma,
ingresar cuidadoso en tu propia alma,
satisfacer, prudente, tus antojos.
Deseo ser Nadie y todos los hombres,
galopar sobre ti por las estrellas
y soldarnos felices sin querellas,
lo que tu quieras para que te asombres,
siendo contigo en lejanos parajes
Vía Láctea, blancos oleajes.
Hafiz compara el amor con la Vía Láctea

Hafiz compara el amor con la Vía Láctea por Marco Martos

Quítate pronto tus hermosos trajes,
quítate los adornados sostenes,
las amarillas sortijas que tienes,
quédate con tu bombasí de encajes.
Quiero palparte con mis lentos ojos
o desatar el nudo de tu calma,
ingresar cuidadoso en tu propia alma,
satisfacer, prudente, tus antojos.
Deseo ser Nadie y todos los hombres,
galopar sobre ti por las estrellas
y soldarnos felices sin querellas,
lo que tu quieras para que te asombres,
siendo contigo en lejanos parajes
Vía Láctea, blancos oleajes.

El rey Darío por Marco Martos
El rey Darío por Marco Martos

El rey Darío por Marco Martos

Vencido en la batalla el rey Darío,
frágil, rasga al aire, desesperado.
Miren, soldados, en lo que ha quedado
el que gritaba su desafío
:hosco camina por los pasillos
del palacio del reino de los persas,
escucha solo opiniones adversas
,nadie lo saluda, todos son cuchillos.
Bastaba una palabra suya, seca,
para cambiar destinos de la gente,
Persia es un sueño, Darío, accidente,
voluntad del destino que lo trueca.
El tiempo, eterno rey, es el que prescinde
de Darío, zozobra que se rinde.

Salamina por Marco Martos

Salamina por Marco Martos

Pobre harapo, vencido en Salamina,
regresa Jerjes, ojos tan hundidos,
deja atrás barcos, deseos perdidos,
el mar amado que se difumina.
Nos parece diferente al que trina
en vísperas de combates queridos,
burlándose de tristes afligidos
,del arrastrado que apenas camina.
Nada nos queda de nuestros trirremes,
tablas miserables son los despojos
de gente que perdió piernas y ojos,
la vida y el alma y aquello que más temes.
Un túmulo de honor en nuestra historia
:al mar azota Jerjes, es tu memoria.

"La poesía nunca me  ha defraudado. es mi manera de estar en el mundo."
Marco Martos
“La poesía nunca me ha defraudado. es mi manera de estar en el mundo.”
Marco Martos

EL PERÚ por Marco Martos

EL PERÚ POR MARCO MARTOS

EL PERÚ POR MARCO MARTOS

No es este tu país
porque conozcas sus linderos,
ni por el idioma común,
ni por los nombres de los muertos.
Es este tu país,
porque si tuvieras que hacerlo,
lo elegirías de nuevo
para construir aquí
todos tus sueños.

CINCO POEMAS POR MARCO MARTOS

PENATE POR MARCO MARTOS
PENATE POR MARCO MARTOS

PENATE POR MARCO MARTOS

 

¡Con quién hablarás Luis Valera

ahora que te has ido del valle de lágrimas

y quedamos tus amigos desolados

en el vértigo de los días!

Todos los libros que ayer disfruté salían

de las honduras de tu corazón

y quedaron en mis manos y mi alma

como algo tuyo que me donabas en el frío de Lima.

En el ara de mi casa prendo mi lámpara azul

de aceites y esencias de la India,

para que siempre vuelvas y vivas.

EL SUEÑO DEL TIGRE POR MARCO MARTOS
EL SUEÑO DEL TIGRE POR MARCO MARTOS

EL SUEÑO DEL TIGRE POR MARCO MARTOS

 

Sueña el tigre que camina en el límite del bosque,

por el sendero de las lianas sube a la copa de los árboles,

se empina sobre la última rama y de pronto se ve volando

por las nubes y más allá en el inacabable añil de los espacios.

Bajo el sol de las alturas se curte su pelaje moteado, brillante

en la diafanidad de los amaneceres. Desde lo alto alcanza

a ver a los cinco continentes y a las blancas montañas de las cordilleras.

Este tigre tiene alas y se desplaza como el genio de las lámparas,

es un humo azul, una fiera de viento huracanado que huele a mar, que huele a algas.

parece bucear en ese mar azul del universo, en esas celestes lágrimas.

Nada siente, se desplaza con gran velocidad y nos da la sensación de calma.

 

MIRLO POR MARCO MARTOS
MIRLO POR MARCO MARTOS

MIRLO POR MARCO MARTOS

Parece que el invierno ya se aleja

y nacen en las tierras frías, flores,

plumas en el ruiseñor de los amores,

fina nieve que en tu frente ya ceja.

Así la primavera se refleja,

en tu gesto, en tu risa, donde mores,

tus ganas de vivir, aunque más llores,

el sol que sube y todo despeja.

Hay un verde tranquilo en la rama,

un pájaro encantado, negro mirlo,

relámpagos que anhelan ya seguirlo,

nubes rojas que ondean su oriflama.

Todo luce radiante. Va fortuita

fortuna, aldabón, fúnebre cuita.

 

JIRÚ POR MARCO MARTOS
JIRÚ POR MARCO MARTOS

JIRÚ POR MARCO MARTOS

 

Jirú Jirú baila salsa sobre el cielo de Medellín.

Debajo están las nubes grises y desesperadas

lanzando un tremendo aguacero

sobre todo, el valle de Aburrá.

Gira Jirú sobre ese techo de algodón.

La muchacha que le sigue los pasos

tiene el cabello rojo y verde y blanco

como una bandera ondeando en las ventiscas del sur.

Ambos dan círculos, son dos ángeles

danzando en el inmenso azul.

Abajo llueve y llueve

y parece que el agua jamás acabará.

Los acróbatas prosiguen incansables

hasta que llega la noche

y se hacen humo en esa oscuridad.

MURES CIEGOS POR MARCO MARTOS
MURES CIEGOS POR MARCO MARTOS

MURES CIEGOS POR MARCO MARTOS

 

En el bosque se oye errabundo el estruendo

de las alas de los murciélagos, aleteos de la desesperación,

sombras de los abominados en el reino animal, mures ciegos.

Adentro del palacio de madera, la carcajada del oro, el humear

de las tazas de café y de las esencias, sutiles olores y sabores,

la vida confortable, la seguridad de vivir en la noche serena.

Tú te semejas, en cambio, a ese peregrino de los aires,

apenas eres humano, aunque a veces lo pareces,

necesitas vivir a la intemperie, lo único que conoces,

alimentarte de la sangre de las vacas sagradas, de los venados.

¡Cómo te gusta alcanzar desde arriba a los animales rápidos,

prenderte de su cuello por segundos y escapar luego, saciado!

En lo elemental pasas tus días, comer y dormir luego, colgado

de las ramas más altas de los árboles. Dicen que eres invidente,

que las cosas más obvias pasan delante de tus narices.

Puede ser verdad. Pero sabes cosas importantes.

Conoces que las estaciones pasan,

que todo regresa transformado y, como has leído a Heráclito,

matizas el conocimiento: las aguas del río

no son las mismas, aunque lo parezcan.

 

INNA LISNYÁNSKAKA (1928 /2014)

Inna Lisnyánskaka 1928-2014 (3)

Inna Lisnyánskaka 1928-2014 (4)

Inna Lisnyánskaka (1928 /2014)
Inna Lisnyánskaka 1928-2014 (1)

Inna Lisnyánskaka (1928 /2014)

Inna Lisnyánskaka (1928 /2014)

Desde la ventana miro confundida a quien se marcha…
Tus celos me emocionan y me hacen reír,
¿Es que no te das cuenta de soy vieja y horrible,
y de que aparte de ti nadie me necesita?
Pero ¿qué risas y qué emoción son estas?
Tú, de nuestro hogar cubierto de musgo,
y de nuestra vida cubierta de lagunas
te empeñas, por celos, en alejar a todo el mundo.
Si vienen a vernos es por pura bondad:
a limpiar el musgo del tejado, a apretar algunos tornillos,
o incluso a traernos flores,
para agradecerme que vives y que yo te cuido.
Pero nuestros invitados tienen otra ambición secreta,
o mejor dicho, un sueño: vivir hasta la vejez
y ser amados, y en el atardecer de sus días tardíos
escuchar himnos a sí mismos, más frescos que cualquier noticia.
Y a ti y a mí, nos envidian por nuestro amor,
así que controla esos absurdos celos tuyos
para que, en este mundo lleno de mal y pérdidas sin sentido,
pueda, con una sonrisa, abrir la puerta a quien venga.