El milagro del gato negro por Marco Martos

El milagro del gato negro POR MARCO MARTOS CARRERA

El milagro del gato negro por Marco Martos

Casi habla mientras maúlla
ese gato negro que pulula
por las estancias, cuando me espía,
agazapado, en el orgánico vestíbulo,
una selva de objetos raros,
de sillas de mimbre y de plantas,
en la casa de los principios,
allá lejos, entre mamparas y lámparas.

En la boca trae hojas de eucalipto
y se desliza suavemente
por el piso de madera de cedro
y ¡oh milagro! enciende la chimenea
con sus ojos que son carbones
en la tibia noche lóbrega.
En todos los espacios se difumina
un olor a bosque, a humus de la tierra, a lavanda.

Arquea entonces el lomo oscuro y se frota
con afecto animal en mis largas piernas,
sorprendidas, muy sorprendidas y espantadas.

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POESÍA DE MARCO MARTOS CARRERA

CONFINADO POR MARCO MARTOS

CONFINADO POR MARCO MARTOS

Perro confinado en estos fríos,

en las grietas del dolor, en la espera

de la pitanza, de una caricia sobre el lomo,

de una palabra amable, una sola cada día,

de esa desconocida

que entra y sale de la casa,

que habla a otros, que sonríe a otros,

que tiene su vida hecha,

que puede prescindir de ti

en el momento de su capricho,

escoger a otro perro, u otro, o a nadie.

 

EL ALBATROS CHARLES POR MARCO MARTOS -

EL ALBATROS CHARLES POR MARCO MARTOS

Perdido en los abismos de los mares cálidos del sur

sigo a los grandes barcos como un lánguido compañero,

en el espesor de la niebla nocturna distingo con esfuerzo

las hermosas luces de las farolas en la popa y la proa.

En los amaneceres, cuando los marineros todavía duermen,

bajo a la cubierta y me acerco sigiloso a la bodega,

en busca de agua dulce y los restos de la pesca del día.

De manera que ha sido calificada como cómica,

camino lentamente entre los vericuetos de los camarotes

y apenas el sol asoma en el horizonte, cuando la vida humana

retorna a la superficie y se escuchan los gritos de los oficiales,

desaparezco por los aires y entre el cielo y el agua

doy la imagen de que me he quedado atraído por alguna isla encantada.

Pero no puedo separarme de las inmensas embarcaciones,

como aquellos hombres que aman con obsesión

a las hermosas mujeres que los atormentan.

Mi destino es seguir como un esclavo la estela de los barcos,

no conozco una forma diferente de existencia.

Aunque amo el humo de los cafés de los barrios elegantes,

esa vida ociosa de mujeres con pieles de armiño y sonrisas,

calificadas de falsas por las damas serviciales y hacendosas,

mi destino es volar por los aires sin rumbo conocido,

porque no comprendo las rutas de las embarcaciones que sigo,

me parezco en cierto sentido a esos marineros que me odian,

que me queman el pico con su pipa encendida

si caigo por descuido en sus manos y brazos poderosos,

como ellos no tengo amigos, ni mujer que florezca mi casa,

ni esperanza, ni sol ni luna, ni un hermoso camino.

Soy el aliado inconsciente de mis propios enemigos.

 

 

EL GUARDAGUJAS DE GRANADA POR MARCO MARTOS

EL GUARDAGUJAS DE GRANADA POR MARCO MARTOS

 

Voy por el Paseo de los Tristes

anhelando ser guardagujas,

un rapaz zascandil

dueño de los trenes.

Aquí está el Genil

de aguas mansas en el otoño

y la Alahambra con sus asombros

y el desdichado destino

de los que la soñaron e hicieron.

A lo lejos, las cumbres nevadas,

el cielo azul de noviembre.

Y en mi mente van pasando

y siguen pasando los vagones

de los trenes inexistentes.

ERRANTE POR MARCO MARTOS

ERRANTE POR MARCO MARTOS

Procuro detenerme apenas en todos los lugares,
para no molestar a los susceptibles seres humanos,
y quedarme así libre de sus terribles ponzoñas.
He vivido, sin embargo, durante interminables décadas
en la casa de la envidia apenas disimulada,
en las cornisas, o acuclillado en los rincones de la sombra,
lejos de todo lo amado y deseado, de las divinas perfecciones.
Prefiero, como Jesús Ruiz Durand, hablar con las plantas,
con los ríos, con las piedras, con los pájaros,
abrazar a las dos serpientes que son fuente de la vida,
vivir en sus ojos movedizos, en sus cabezas gemelas.

HORMIGAS COLORADAS POR MARCO MARTOS

HORMIGAS COLORADAS POR MARCO MARTOS

Dedico este poema a Esther Espinoza Espinoza y a los compañeros de Patio de Letras, la organización de profesores que dura más tiempo en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos y que el viernes 18 buscará en las urnas volver a gobernar la Facultad de Letras.

 

En las crecientes del río Amazonas

hacen balsas con sus cuerpos y resisten,

alfombras, brillantes sedas que navegan.

Otras hormigas de fuego trepan, flotan sobre el agua,

días y meses siguen a las corrientes, buscando los recodos,

mientras las lluvias las golpean y las matan.

Muchas sobreviven, tienen la fuerza de los fantasmas.

Pasan los meses y encuentran la tierra firme,

ejércitos de hormigas, en círculos, explorando los caminos,

buscando el lugar adecuado para crear un hormiguero,

con todos sus minuciosos laberintos diseñados.

En la claridad de la luna o entre sombras,

parecen lenguas de pequeñas candelas que caminaran.

Fascinan, son las hormigas rojas mágicas.

 

LA LENGUA DE MEDELLÍN POR MARCO MARTOS

LA LENGUA DE MEDELLÍN POR MARCO MARTOS

 

Con el río Medellín corre la lengua de Castilla,

se desplaza por todo el inmenso valle de Aburrá,

crece en el corazón y en la mente de todos los paisanos,

en los suaves vientos permanentes, entre las montañas,

en la pluma de X-504, Jaime Jaramillo, y Elkin Restrepo, poetas de la ciudad.

Discurre como quiere, varía a su gusto, entra en los cafés,

en las plazas, en las obesas figuras que soñó Fernando Botero,

en las muchachas desenfadadas que discuten sobre poesía,

vaporosas, despernadas, esparrancadas en el césped de la universidad.

Cuando vienen los tremendos aguaceros que empapan

a los achicopalados y a los que trabajan, quedan desiertas las calles,

y cuando escampa y cae la tarde, la ciudad desbaratada

comienza a tejer el orden de la noche, aparece la música,

la perenne música de las sombras, la salsa, el jazz, los tangos de Gardel.

Tengo agonía en el estómago, una feroz agonía,

dame, amiga querida, agua de panela, una bandeja paisa,

no me trates a la verraca, no me dejes solo, en grima,

lejos, muy lejos, de la gentileza de Medellín.

CAMPANAS POR MARCO MARTOS

CAMPANAS POR MARCO MARTOS

Vuelan las campanas en los senderos, entre los árboles,

los badajos vuelan, suenan en las paredes de bronce,

despiertan a los murciélagos, colgados en las ramas,

acompañan a los pájaros en sus gorjeos. Se inicia

la mañana en la vastedad del primer día del verano.

Amarilla la luz aparece detrás de la montaña,

un manto de serena templanza

en toda la inmensa bóveda celeste.

Ahí está el murmullo interminable de las horas del día:

hombres, mujeres y niños comienzan sus afanes.

Solo acabarán cuando calle la campana de su corazón

y el dueño de la vida les cierre los párpados insomnes.

 

CARTA MORAL A LUCILIO ESCRIBE SÉNECA (40 D.C.) POR MARCO MARTOS

CARTA MORAL A LUCILIO  ESCRIBE SÉNECA (40 D.C.) POR MARCO MARTOS

Solitario y débil
el buey viejo
quiere pasto tierno
y los hombres,
no muy diferentes,
somos alimento
diario de la muerte.
Nuestros cocineros
circulando entre los fuegos
preparan manjares para muchos
y los labriegos en Sicilia
y en África, y acaso más allá
del mar de las tinieblas, siembran
hierbas aromáticas, hortalizas y frutales
para alimentar a Roma y a las ciudades
de los cuatro confines
en cada uno de los imperios.
Cada quien defiende con los dientes
su verdad en el foro.
Con discursos y denuestos
los antagonistas se acompañan.
La mujer discute con el marido.
Ambos escuchan el eco
de dos voces y como eso no les basta,
engendran al hijo entre sollozos.
Condición del hombre es estar solo,
vivir lo breve en la incertidumbre.
En cualquier cosa que hagas, Lucilio,
pon tus ojos en la muerte.
Consérvate bueno.

CARTAGENA DE INDIAS POR MARCO MARTOS

CARTAGENA DE INDIAS POR MARCO MARTOS

 

En tierra de los Karib, Pedro de Heredia robó el fuego.

Trajo la cruz y la espada, el pendón de los católicos reyes,

la lengua de Castilla que va por el aire azul a las montañas.

Cartagena, patria de encomenderos y de piedras labradas, gema

que brilla en los ojos desmesurados de los filibusteros,

y el mar, el más hermoso mar imaginable, padre de la vida,

la milenaria fuente de la abundancia de los parajes americanos.

Camina la codicia en los pies y en el corazón del recién llegado,

los hechiceros deben morir, piensa, lo ordena y lo disfruta.

Quedan los naturales diezmados y Heredia escapa en una nao,

huyendo de la justicia para buscar el olvido tal vez en Andalucía o Extremadura.

Los dioses del Caribe lo alcanzan, lo zarandean y lo hunden en las simas.

CARTUJO, LOS LUNES POR MARCO MARTOS

CARTUJO, LOS LUNES POR MARCO MARTOS

Te pedimos que seas un cartujo,
muy moderado potro de la pampa,
tu palabra nos llueve, nunca escampa,
no hay materia ni dioses sin tu influjo.
Ser tan amigos tuyos es un lujo,
buscamos escaleras y la rampa
para llegar tan alto sin la trampa:
ganar tu voluntad con un orujo.
Te pedimos que seas lo que quieras:
prior de los monjes fuertes de cantina,
esos de pinta fina de gomina
que van a la biblioteca o a las eras.
Solo los días lunes los cartujos
mucho hablan y nos dicen sus embrujos.

  

CIELO DE LA SELVA POR MARCO MARTOS

CIELO DE LA SELVA POR MARCO MARTOS

 

Tú eres el Cielo de la selva, esos nubarrones,

amenaza de lluvia y el aguacero

cayendo por horas de horas en los árboles,

y súbito te transformas en añiles despejados,

calores detenidos, aire quieto, sopor quedo,

y luego en la alegría de las tardes de dorados crepúsculos

y la sonrisa de la noche de intensos jazmines.

Hay un bisbiseo de muchachas en las bancas de la plaza,

el rumor lejano de lo que dicen los varones,

el latir de la vida en animales y plantas,

y la luna que emerge espléndida

en su plata y zinc y en sus montañas dibujadas.

CLANGORES POR MARCO MARTOS

CLANGORES POR MARCO MARTOS

 

Clangores cortan la noche de nubes pórfidas, turbadas,

preñadas de aguaceros contenidos, de relámpagos.

Tristes ceremonias de los desesperados en la calle.

¡Qué clarines! ¡Qué trompetas! Vientos que anuncian

desdichas al vaivén de las horas cuando todavía no amanece.

Y luego vendrá el día semejante a otro y a otro

y seguirán los clangores para que la palabra sea un adorno

o se calle para siempre, pardo y rojizo ruiseñor sin cuerdas vocales,

que resiste ahora, resiste mientras escribo imperturbable

en la primera bocanada de luz del día.

 

CURACIONES POR MARCO MARTOS

CURACIONES POR MARCO MARTOS

 

La palabra cura, los ademanes, las hierbas, las mujeres y las flores.

El médico psicoanalista cura en sus sillones de cuero colombiano,

el shamán cura en su mesa de menjunjes y velas encendidas,

uno se demora años, el otro, una noche interminable, absoluta.

El inconsciente para ambos está al lado de las neuronas,

esa es la única magia de las curaciones que parecen milagrosas.

Usar pastillas es otra cosa, es asunto de médicos occidentales.

Actúan sobre el cuerpo y a veces llegan a curar las almas.

Freud fue un brujo ¿qué duda cabe? Asociaba los vivos con los muertos,

con la novela familiar de cada persona. La enfermedad era un síntoma

de algo más profundo y verdadero. La vida es un paréntesis

entre la nada y la muerte, dijo, y todo desaparecerá un día,

el hombre es un accidente. No afirma eso el curandero,

distribuye su esperanza con abluciones teatrales

que conmueven a los fieles. Tienes que creer en los brujos de la ciudad

y en los brujos de la selva, para que tu cuerpo sane y sigas hablando:

¿no me dijiste que querías ser el brujo de la palabra?

 

DELIRIO POR MARCO MARTOS

DELIRIO POR MARCO MARTOS

 

Va el explorador, separado de los suyos, por las lluvias,

los deslices, las torpezas propias de los humanos,

en los caminos intrincados de la selva, entre animales desconocidos,

ofidios que se deslizan entre las hojas y que se confunden con las lianas,

insectos, gritos de monos, y el pánico que le circula por las venas cuando cae la noche.

Nada sabe. ¿Dónde queda el sur? ¿Cuál es el norte deseado? ¿Dónde habrá una cama

caliente, una lumbre, un rostro humano? ¿De qué le sirve el lenguaje si solo puede hablar

para sí mismo? Tropieza y cae, se queda sentado junto al manantial cristalino

y empieza a hablar a borbotones, contándose a sí mismo la complicada historia de su vida,

su persistente amor a la música, ese lenguaje sin palabras que anida en la memoria,

sus razones y sinrazones para buscar en América del Sur los pueblos

que tienen la llama de los comienzos, su gana de entender las capas geológicas

de la humanidad que viven sin embargo en un presente eterno.

Sus palabras parecen un rezo dirigido a una divinidad desconocida.

Cuando asoma la mañana pudimos encontrarlo. El hombre delira

y solo a veces distinguimos algún sentido. Está agotado, pero feliz,

parece haberse encontrado a sí mismo

TIEMPOS DE POESÍA : MARCO MARTOS

GRULLA POR MARCO MARTOS

 

GRULLA POR MARCO MARTOS

 

De la alta colina, rodeado de nubes,

bajé remando entre las nieves esponjosas.

Brilla todavía, tenue, el sol de la mañana,

sobre la pálida mano de la rosa helada.

Aletea el corazón como la grulla que cruza el tiempo:

los inviernos ríspidos y los fatuos fuegos.

 

LÁSTIMAS POR LA MUERTE DE MARINA TSVIETÁIEVA POR MARCO MARTOS

LÁSTIMAS POR LA MUERTE DE MARINA TSVIETÁIEVA POR MARCO MARTOS

Poesía es una víspera.

Ahí está el nudo corredizo

de la muerte.

El día es bello

y la pálida nieve

y el rojo torrente de las fresas.

La oscuridad tiene cascabel

y silbidos de tragedia

y le da a Marina su lástima.

La reina friega los pisos,

escribe una dulce carta a su hija,

y acaba.

RAÚL GARCÍA ZARATE DONDONEA SU GUITARRA POR MARCO MARTOS

RAÚL GARCÍA ZARATE DONDONEA SU GUITARRA POR MARCO MARTOS

Nacido en el corazón de Ayacucho,

venido al mundo para la guitarra,

la acaricia con amor y la agarra

con ternura de buen hombre. Lo escucho:

Va sacándole los sonidos hondos

nacidos bajo tierra en la madera;

interminable es la fina cantera

donde nacen los trinos en los fondos.

Es la tierra, la gente de Huamanga

que se hace música entre sus dedos;

los forasteros se quedan muy quedos,

estallan los aplausos, la bullanga.

Luego el silencio, el reconocimiento

de todo el mundo vuela con el viento.

MOLUSCO POR MARCO MARTOS

MOLUSCO POR MARCO MARTOS

Este romo guijarro, casi un molusco,

ha sido limado por el mar sagrado.

Manos de agua lo han rodeado

en la transparencia del ir y venir

en los días de las estaciones.

Hubo afectos, lágrimas de alegría,

en la tibieza del sol del amanecer.

Adiós frío de la noche en la niebla acérrima,

adiós la indolencia de los dioses inmortales.

En la guarida de la vida, la grieta del corazón,

ese inválido de piedra roído por el mal,

en sus láminas filosas, en su frágil punzón,

aguarda los días iguales, sin luces ni sombras,

la tiniebla permanente que se muerde la cola.

No hay espacios cerrados de consolación.

Solo el desdén de las mareas con sus esmeraldas del mediodía,

ese mar estancado de cinc de latigosa similitud con la muerte,

ese azul Prusia del verano de ráfagas que devora lo escrito

y lo devuelve en otra corriente rápida,

aquella que porta el nombre de los dioses

y trae el azar, el solemne azar que gobierna

la gruta de la vida y más allá, en la ruta de lo eterno inerte.

 

LOS ESPACIOS DE LOS GATOS POR MARCO MARTOS

LOS ESPACIOS DE LOS GATOS POR MARCO MARTOS

Los gatos tienen sus espacios

y son las mismas casas de los humanos.

Ellos condescienden con las personas

y les dejan usar sus habitaciones.

Desde lo alto de los roperos observan a la gente

y si se porta bien, le hace una caricia

con sus arqueados lomos. Con suaves maullidos

dan su aquiescencia si se les ofrece pescado.

Son buenos, no regañan nunca, no hacen reclamos.

Si algo no les gusta, desaparecen por los techos

y no se les vuelve a ver ni el polvo, se hacen humo.

Casi soy un gato, entiéndeme, apenas hablo,

hago traducciones al lenguaje de los humanos.

Me has lanzado agua caliente y estoy curándome.

Lo que haré mañana todavía no lo he decidido.

Si me escuchas ronronear es porque te he perdonado.

SERPIENTE DE FUEGO POR MARCO MARTOS

SERPIENTE DE FUEGO POR MARCO MARTOS

 

De barro y de fuego en los aguaceros,

la serpiente enigmática se desliza entre las ramas,

ríspida, tiene ángulos, pómulos humanos,

cántaros en sus ojos, cartílagos cárdenos.

Huele a alcanfor cuando camina en las ciudades,

aspira el clavo de olor, el romero, cuando vuelve a los campos.

Está en todas partes, porta la serenidad en los desastres.

Gobierna mi vida, y la tuya cuando escribes.

LA BÚSQUEDA POR MARCO MARTOS

LA BÚSQUEDA POR MARCO MARTOS

Parece que busca a una mujer

en todos los municipios de Medellín,

en Caldas, en Envigado, en Sabaneta,

sabe que aquí está la dama de sus sueños,

pero tiene rostro impreciso, entre tantas brumas.

El temor lo invade, tal vez no pueda reconocerla,

tantas bailan cumbia y tienen acento colombiano.

La tarea es inmensa, puede demorar años.

Tal vez sea una científica, bióloga, matemática,

¡Dios sabe! ¡Y nadie puede ayudarlo!

Ahora está en el Parque Berríos, rodeado

de las desconcertantes esculturas de Fernando Botero.

Aparece una muchacha delgada, de insolente belleza.

¿Será ella? ¿Será ella?

SOBRE PERROS POR MARCO MARTOS

SOBRE PERROS POR MARCO MARTOS

Diré que me parezco a los perros,
que me contento con muy poco,
me encanta pasear en las mañanas,
y en las noches también me gusta, es una delicia.
Me basta una cama caliente y bañarme
todos los días si es posible, soy muy agradecido
y hago fiestas a la que bien me trata cada día.
De comidas ya se sabe, me gusta la de los perros,
y aquella que los humanos guardan para el día siguiente.
El dinero en papel también me gusta, para hacerlo tiras
y desaparecerlo con los dientes, en las ferias y en las cantinas,
con los amigos, los de los cuentos interminables.
Si me dices que soy un perro, te ladro de alegría,
porque siquiera me dices algo con gusto,
tú que estás callada casi siempre y solo arrufas
en las mañanas del invierno interminable.

MIRLOS POR MARCO MARTOS

MIRLOS POR MARCO MARTOS

En esta mañana de invierno desvaída,
siento afuera a los negros mirlos con su canto.
Dentro, en la mesa de trabajo,
apenas puedo hacer lo que deseo.
Hablar de poesía puede ser demoníaco
si nos obligan a decirlo todo en un suspiro.
Ese poeta simbolista estaba algo confundido,
celebrando la alegría de la campiña,
en los desmesurados tiempos de la guerra,
de los estupros y rifirrafes en la ciudades.
Pero afuera siguen los mirlos con su canto,
indiferentes a los quehaceres humanos.
Rilke fue un mirlo ¿quién duda?
condenado a vivir entre hombres y mujeres.

DESPEDIDA DE SERGUEI ESENIN LENINGRADO, HOTEL INGLATERRA, NAVIDAD DE 1925

DESPEDIDA DE SERGUEI ESENIN LENINGRADO, HOTEL INGLATERRA, NAVIDAD DE 1925

Suena el acordeón. Parte a la fiesta.
Muchachos se deslizan entre pobos.
Campesinas preparan sus arrobos.
En las nubes la luna sube enhiesta.
Lúgubre, con su ropa bien medida,
Esenin siente música lejana
solo con la cabeza que desgana
en encontrar un verso despedida.
Sobrevivir no es importante, dice,
morir tampoco. Sangre, tinta roja,
se quedan en la cenefa que ya puebla
el opimo banquete que desdice
el triunfo de la vida que lo aloja
mientras lo roe el humo de la niebla.

SILBIDO POR MARCO MARTOS

SILBIDO POR MARCO MARTOS

¡Oh espíritu de los ríos!
¡oh dioses de la espesura!
déjenme ser el silbido de los mirlos
que atraviesa la madrugada como un canto
que celebra a la naturaleza entera
y a los propios seres humanos.
Permítanme deslizarme sobre la hoja verde de la palmera
como la gota cristalina que queda después de la lluvia
y cae en la tierra de la orquídea,
la más bella flor de estos apartados lugares,
y luego volar como una mariposa
y posarme en el hombro de la belleza del trópico.
¡Qué me junte con los árboles, con los peces,
con el aire, con el fuego, con las cataratas primordiales!

FASTOS DEL NUEVO EMPERADOR POR MARCO MARTOS

El nuevo emperador sonríe: dientes impecables, guante de seda,
puño de hierro. Pasarán los años y será estatua, una gran estatua
en el centro de la plaza donde pululan los viandantes presurosos
con sus cámaras fotográficas y sus atuendos de todo el mundo.
A lo lejos, incólumes, graznan los gansos salvajes, camino del sur.

FASTOS DEL NUEVO EMPERADOR POR MARCO MARTOS
FASTOS DEL NUEVO EMPERADOR POR MARCO MARTOS

FASTOS DEL NUEVO EMPERADOR

POEMA PUBLICADO EN EL LIBRO “CALIGRAFÍA CHINA” EN 2014.

POR MARCO MARTOS

 

Los gansos salvajes se pierden en la lejanía, camino del sur.

El nuevo emperador ha nacido en el campo y se precia de sus orígenes.

Ha recorrido la mitad del territorio, primero escapando

y después triunfante con sus huestes.

Ha sabido sumar la voluntad de los desesperados

con la mano maestra de los políticos curtidos que lo acompañan

y que le juran lealtad cada día de sus vidas.

Una gran manifestación lo recibe en la capital

y empieza un desfile interminable de civiles y militares.

Bailarines con antorchas como un enorme barco de fuego

cortan las olas de la noche y en medio de la algarabía

hay címbalos y trompetas y tambores.

El nuevo emperador sonríe: dientes impecables, guante de seda,

puño de hierro. Pasarán los años y será estatua, una gran estatua

en el centro de la plaza donde pululan los viandantes presurosos

con sus cámaras fotográficas y sus atuendos de todo el mundo.

A lo lejos, incólumes, graznan los gansos salvajes, camino del sur.

SELECCIÓN DE POESÍA ORIENTAL (3)

PERNOCTANDO EN EL RÍO CH'IEN TE POR MENG HAO-REN

PERNOTANDO EN EL RÍO CH IEN TE POR MENG HAO- REN

Se mece el barco, anclado en la isla neblinosa,

El sol se pone , la preocupación del viajero surge.

Es vasta la llanura, el cielo baja hasta los árboles,

el río puro, el cielo  baja hasta los árboles,

en el río puro, la Luna se acerca al hombre.

OBRA ARTE STEPHANIE REW -POEMA MUCHACHA SILENCIOSA DEL LIBRO DE LOS CANTOS

 

MUCHACHA SILENCIOSA

Una callada y adorable muchacha

Quedó conmigo en la torre muralla

No la veo en parte alguna,

Y me rasco, perplejo, la cabeza.

 

Una silenciosa y bella muchacha

Me dio una flauta roja;

Tan bella y delicada

Como ella.

 

De la vega trajo un retoño,

Bello y raro;

No es que sea adorable

Pero me lo dio esa hermosa muchacha

  • LIBRO DE LOS CANTOS

 

 

 CANCIÓN DE LA SANDÍA - POESÍA CHINA DEL LIBRO DE LOS CANTOS

CANCIÓN DE LA SANDÍA

 

Me diste una sandía

Yo, te he dado un jade.

No es un trueque de regalos

Sino de expresión de amor eterno.

 

Me diste un durazno

Yo, te he dado un jade.

No es un trueque de regalos

Sino expresión de amor eterno.

 

Me diste una ciruela

Yo, te he dado un jade.

No es un trueque de regalos

Sino una expresión de amor eterno.

 

         -LIBRO DE LOS CANTOS

 

POEMA FRENTE AL VINO POR PO CHU

POEMA FRENTE AL VINO POR PO CHU

¿Por qué pelear arriba de los cuernos de un caracol?

Este cuerpo dura lo que una chispa al chocar dos piedras.

Debe continuar la alegría sin que importen la riqueza  o la pobreza,

es tonta la gente que no abre su boca para reír.

1 FRAGMENTO PARECÍAS UN BUEN HOMBRE -LIBRO DE LOS CANTOS - POESÍA CHINA

PARECÍAS UN BUEN HOMBRE

 

Un hombre sencillo, todo sonrisas,

Trajo lienzo para cambiar por hilo,

No quería en verdad hacer negocios

Sino pedir mi mano.

Te acompañé al otro lado del Qihe

Hasta la altura de Dunqiu.

No fui yo quien lo pospuso,

No tenías un buen casamentero.

Te rogué no disgustarte

Y fije el otoño como fecha.

 2 FRAGMENTO PARECÍAS UN BUEN HOMBRE -LIBRO DE LOS CANTOS - POESÍA CHINA

Subí a la muralla

A esperar tu regreso,

Y como no venías

Lloré a mares;

Luego te vi venir

Y ¡con cuanta alegría reí y conversé!

Consultaste conchas de tortuga y Milhojas;

Nada dijeron contra nuestra fortuna;

Entonces viniste con tu carro

Y junto con mis cosas, me llevaste contigo.

 3 FRAGMENTO PARECÍAS UN BUEN HOMBRE -LIBRO DE LOS CANTOS - POESÍA CHINA

Antes que la morera mude sus hojas

¡Cuán verde y fresca es!

Ay, tórtola,

¡No te comas las moras!

Ay, chicas,

¡No conozcáis del amor con los hombres!

Un hombre ama y se marcha,

Pero una chica

Nunca podrá olvidar.

 4 FRAGMENTO PARECÍAS UN BUEN HOMBRE -LIBRO DE LOS CANTOS - POESÍA CHINA

De la morera caen las hojas

Amarillas y secas.

Luego de irme contigo

Tres años cené en la pobreza.

Tan hondas son las aguas de Qihe

Que mojan las cortinas del carruaje.

Yo nada hice mal,

Es a ti a quien hay que culpar;

Fuiste desleal y cambiaste.

 5 FRAGMENTO PARECÍAS UN BUEN HOMBRE -LIBRO DE LOS CANTOS - POESÍA CHINA

Tres años fui tu mujer,

Y nunca estuve ociosa,

Temprano me levantaba y tarde me acosté

Día tras día

Todo iba bien

Hasta que te volviste un patán;

Y mis hermanos, sin saberlo,

Reían y jugaban conmigo como antes.

Sola, pienso en mi destino,

Y apenas puedo lamentarme.

 6 FRAGMENTO PARECÍAS UN BUEN HOMBRE -LIBRO DE LOS CANTOS - POESÍA CHINA

Quise envejecer a tu lado,

Ahora,

Los recuerdos del pasado

Hieren mi corazón.

El Qihe tiene sus playas,

El Shihe sus orillas,

Cuán felices fuimos,

Nuestras cabezas adornábamos con moños,

Con cuánta pasión conversábamos y reíamos,

¡que solemnes fueron los juramentos!

No debo pensar más en el ayer;

Lo pasado, pasó;

Mejor será que así termine.

                   -LIBRO DE LOS CANTOS

POEMA POR WANG WEI

POEMA POR WANG WEI

últimamente comprendí el significado de la tranquilidad,

día tras día me mantuve apartado de la multitud

Limpié mi cabaña y la preparé para la visita de un monje,

que llegó a visitarme desde las montañas lejanas,

Vino bajando desde los picos ocultos por las nubes,

para verme en mi casa de techo de paja…. 

1 FRAGMENTO EL MIJO ES DENSO Y ALTO DEL LIBRO DE LOS CANTOS

EL MIJO ES DENSO Y ALTO

 

El mijo es denso y alto,

El sorgo está retoñando,

Camino lentamente,

Mi corazón palpita.

Aquellos que me conocen

Dicen que mi corazón está triste;

Aquellos que no me conocen

Preguntan que busco.

Oh, cielo gris e infinito,

¿Quién me ha hecho esto?

2 FRAGMENTO EL MIJO ES DENSO Y ALTO DEL LIBRO DE LOS CANTOS

 

El mijo es denso y alto,

El sorgo está espigando,

Camino lentamente,

Mi corazón confuso.

Quienes que me conocen

Dicen que mi corazón está triste;

Quienes que no me conocen

Preguntan que busco.

Oh, vasto y gris cielo,

¿Quién me ha hecho esto?

 3 FRAGMENTO EL MIJO ES DENSO Y ALTO DEL LIBRO DE LOS CANTOS

El mijo es denso y alto,

El sorgo está maduro,

Camino lentamente,

Mi corazón deshecho.

Aquellos que me conocen

Dicen que mi corazón está triste;

Aquellos que no me conocen

Preguntan que busco.

Oh, infinito cielo gris,

¿Quién me ha hecho esto?

 

  • LIBRO DE LOS CANTOS

Quince años ha , bajo la luna

 QUINCE AÑOS HA, BAJO LA LUNA.

Me dedicaste un poema, improvisado entre las flores. Ahora de nuevo estoy aquí

Las flores parecen las de antes

Y la luna siempre la misma

Más- ¡Qué distinto es lo que siento!

LI QINGZHAO” EN MEMORIA DE MI DIFUNTO ESPOSO”

 

1 MI HOMBRE ESTÁ EN SERVICIO DEL LIBRO DE LOS CANTOS.

MI HOMBRE ESTÁ EN SERVICIO

 

Mi hombre está en servicio

Por cuanto tiempo, nadie sabe.

Oh, ¿Cuándo volverá?

Las gallinas ya duermen,

Otro día se ha ido.

Bajando la colina viene el ganado,

Pero mi hombre está en servicio

¿Cómo puedo olvidarlo?

Mi hombre está en el ejército,

Los días y los meses pasan.

Oh, ¿Cuándo volverá a casa?

Las gallinas han vuelto a sus pértigas,

Otro día ha pasado.

Las ovejas y las vacas están en el corral,

Pero mi hombre está en el ejército,

Sediento, quizás, con hambre.

         -LIBRO DE LOS CANTOS.

 

Río diáfano

RÍO DIÁFANO

Pájaros blancos

y las flores, lucen más frescas

En estas contemplaciones

se irá pronto  la primavera

Con qué estación volveré a mi hogar,

tanto tiempo abandonado?

DU FU, “NOSTALGIA”

 

1 FRAGMENTO TE RUEGO, ZHONGZI DEL LIBRO DE LOS CANTOS

TE RUEGO, ZHONGZI

 

Te ruego,  Zhongzi,

¡No saltes a nuestro patio,

¡No destruyas los sauces!

No es que ellos me importen

Pero temo a mi padre y a mi madre.

Así mucho te quiera,

Pienso lo que puedan decir.

 2 FRAGMENTO TE RUEGO, ZHONGZI DEL LIBRO DE LOS CANTOS

Te pido, Zhongzi,

¡No escales nuestro muro,

¡No dañes las moreras!

No es que ellas me importen

Pero pienso en mis hermanos.

Así mucho te quiera,

Temo lo que puedan decir.

 3 FRAGMENTO TE RUEGO, ZHONGZI DEL LIBRO DE LOS CANTOS

Zongzi, te lo suplico

¡No saltes a nuestro jardín,

No destruyas los olmos!

No es que ellos me importen

Pero temo la lengua de la gente.

Así mucho te quiera

Me preocupan sus chismes.    

         -LIBRO DE LOS CANTOS

UNA SUGERENCIA A MI AMIGO LIU POR PO CHU

UNA SUGERENCIA DE MI AMIGO LIU POR PO CHU

Hay un brillo verse de botella antigua,

hay un agitarse en la estufa tranquila.

Hay un sentimiento de frió en la nieve afuera,

¿Qué tal un poco de vino adentro?

 

1 SI ME AMAS Y SOLO EN MI PIENSAS DEL LIBRO DE LOS CANTOS

SI ME AMAS Y SOLO EN MI PIENSAS

 

Si me amas y solo en mi piensas

Levántate la túnica y cruza el río Zhenhe

Para venir a verme.

Si nunca piensas en mí,

¿Crees que no  hay otros hombres?

¡Oh, el más inocente de los tontos!

 2 SI ME AMAS Y SOLO EN MI PIENSAS DEL LIBRO DE LOS CANTOS

Si me amas y solo mi piensas

Levántate el vestido y vadea el Weihe

Para venir a verme.

Si nunca piensas en mi ¿Crees que no hay aquí

Muchos más hombres?

¡Oh, el más tonto entre los tontos!

 

-LIBRO DE LOS CANTOS

 

SELECCIÓN DE POESÍA ORIENTAL (2)

EL TORRENTE DEL CANTO DE PÁJAROS POR WANG WEI
El torrente del canto de pájaros por Wang Wei

Enbelesado por el vino

HOMBRES DE NEGOCIOS POR CHEN TZU-ANG

JIANG SHIQUAN - CONTEMPLANDO LAS LUCES DE LA CUIDAD

MANO EN MANO

MAÑANA DE PRIMAVERA POR MENG HAO-REN

MAÑANA POR WANG WEI

MIRANDO EN EL LAGO POR PO CHU

PÁJARO EXTRAÑO

SELECCIÓN DE POESÍA CHINA (1)

VI
El rio Chuhe me separa de ti
Las riberas del rio amarillo
Reverdecen con la primavera.
Mi tristeza no conoce descanso,
Y parece una ola que agita la mar.
Quiero verte y no puedo.
Apenas puedo enviarte
-mi lejana belleza-,
una lagrima.
LI BAI.

MIRANDO LA LUNA - POEMA MIRANDO LA LUNA

Sobre el mar crece

Una luna de satén

Los dos la contemplamos

Desde extremos diversos.

Triste, lamento

La noche tan larga

Y me acuerdo de ti.

Apago el farol;

Prefiero la luz de la luna

Me pongo el capote y salgo.

Siento el roció que nos moja.

Me duele no poder atrapar

Un rayo de luz y ofrecértelo.

Regreso y me tiendo en el lecho.

Quizás pueda verte en el sueño.

 ZHANG JIULING.

  DESPUÉS DE TU PARTIDA - POESÍA CHINA

DESPUÉS DE TU PARTIDA

Después que partiste

Abandoné el telar.

¡Como pienso en ti, amor!

Soy la luna llena

Que pasa cada noche

Menguando su esplendor.

 ZHANG JIULING.

 ODA AL VINO POESIA CHINA

ODA AL VINO

Vino de uva

Doradas copas

Una muchacha de quince años viene sobre un preciosos pony.

Tiene los parpados pintados y los zapatos de satén rojo.

Cuando habla tartamudea, pero sus canciones son como la miel.

Durante el banquete cayó en mis brazos.

¿Qué debo hacer contigo detrás de las rojas cortinas?

 LI BAI

 PARA MI LEJANO AMOR POESÍA CHINA

PARA MI LEJANO AMOR

¿Dónde está mi verde pabellón?

Entre aquellas nubes de azul.

De su mágico espejo

Cuelga un rio en otoño

La brisa de primavera

Agita mi traje de sea

Con tristeza miro la alcoba vacía

En una carta van mis lamentos:

Si hubiésemos sido una pareja de aves

Volaríamos juntos sin separarnos.

 VI

El rio Chuhe me separa de ti

Las riberas del rio amarillo

Reverdecen con la primavera.

Mi tristeza no conoce descanso,

Y parece una ola que agita la mar.

Quiero verte y no puedo.

Apenas puedo enviarte

-mi lejana belleza-,

Una lagrima.

 XI

Cuando vivías conmigo

Las flores alegraban la casa.

Al marcharte

Dejaste el lecho vacío

La manta que bordabas, intacta,

Permanece doblada.

Han pasado tres años

Y tu fragancia no se disipa.

¿Dónde estás amor mío?

Me faltas.

De los arboles caen ya amarillas las hojas.

Lloro,

Y en el verde musgo brillan mis lágrimas.

 LI BAI.

  

 BALADA DE CHANG_AN FRAGMENTO POESÍA CHINA

BALADA DE CHANG’AN

Cuando mis cabellos comenzaron a cubrir mi frente

Delante de la puerta me divertía recogiendo flores.

Montado en un caballo de bambú venías.

Y das vueltas al brocal

Ambos vivíamos en Chang’an.

 

A los catorce vine a ser tu esposa.

Con rubor miraba hacia la pared,

Y cien veces me llamaste más ni una te oí.

Pero cuando tuve quince años deseaba

Unirme a ti como polvo a la ceniza.

Un año después te fuiste a esa zona lejana

Donde escollos enhiestos impiden el paso en mayo,

Y los monos gritan al cielo.

Una tras otra tus huellas se cubrieron de un tupido musgo que no puedo barrer.

Las hojas que  caen de los arboles anuncian

Que temprano vendrá este otoño.

En Agosto.

Las mariposas en el jardín vuelan en parejas.

Me conmueve verlas y de aflicción llenan mi alma.

La amargura bebe el color de mis mejillas.

¡Ay! Cuando desciendas

Avísame con tiempo.

Para ir a tu encuentro no importan las distancias.

Saldré a esperar tu regreso hasta

La Arena del Gran Viento.

 LI BAI.

  

 Tú eres la alta luna en el cielo POESÍA CHINA

ESCRITO EN NOMBRE DE MUJER

 Al cortar con una espada

La corriente de un río

Las aguas nunca podrán separarse.

Mis pensamientos, que te siguen en tu arrancia,

Son tan interminables como esa corriente.

Desde que nos separamos

La hierba, delante de nuestra puerta, en otoño,

Se ha tornado verde con la primavera.

La podo, pero vuelve a crecer

Tan densa, que cubre tus huellas.

Los fénix cantan juntos y felices;

Asustados, macho y hembra

Cada uno vuela por su lado.

¿En cuál pico se reúnen las nubes?

Una vez que se separan

No vuelven a juntarse.

Por un mercader que iba a Ta-lou

Supe que estás en la Cala de Otoño.

En el jardín de Liang duermo

En un lecho solitario;

En la terraza Yang tú sueñas con la lluvia.

Tres veces mi familia ha dado tres primeros ministros,

Caídos en desgracia nos fuimos a Chin

Todavía retenemos nuestras flautas y canciones,

Esas viejas tonadas se oyen aún en el vecindario.

Cuando la música alcanza las purpuradas nubes

Gimo por la ausencia de ti

Soy como un durazno al fondo de un pozo,

¿A quién podrían sus flores?

Tú eres  la alta luna en el cielo,

¡Que no desea arrojar su luz sobre mí!

No me reconozco al mirarme al espejo,

He adelgazado desde que te fuiste.

Si al menos tuvieras un loro encantado

Que pudiera repetirte en dolor de mi corazón.

 LI BAI.

 

 ESCRITO EN NOMBRE DE UNA MUJER POESÍA CHINA

PRIMAVERA

En la orilla de un río azul,

Luo Fu, doncella del país Qin

Recoge moras.

Sus manos blancas brillan

Entre las hojas verdes.

Bajo el sol, es la más radiante en su túnica grana.

“tengo que irme – dice –

Mis gusanos de seda tienen hambre.

Y usted, con sus cinco caballos,

No demore en volver a casa”.

 LI BAI.

 PRIMAVERA POESÍA CHINA

CRUZANDO LI GUINIAN

El palacio donde nos reuníamos

Y el salón de la corte donde tantas veces

Te oí cantar

Son hoy polvo del ayer.

Pero cuando las flores,

Abren sus pétalos,

Vuelvo a verte.

 DU FU

 

CANCIÓN ESCRITA AL SUR DEL RÍO AZUL

Estoy casada con un mercader del Gran lago,

Su regreso demora día tras día

Si hubiera sabido  que las altas mareas eran tan frecuentes

Podría haber elegido un joven marino.

 LI YI.

 CANCIÓN ESCRITA AL SUR DEL RÍO AZUL POEESÍA CHINA

HE PERDIDO EL CEÑIDOR DE MI CAMISA

Anoche he perdido el ceñidor de mi camisa.

La pequeña araña de largas patas se ha marchado en la mañana.

No debo olvidar mis polvos y mis cremas.

De pronto mi marido regresa a casa.

 QUAN DEYU

 HE PERDIDO EL CEÑIDOR DE MI CAMISA POESIA CHINA

PLACERES DE LA NOCHE

Rojas cortinas de seda  con borlas y flecos

Dorados cubren la recamara,

Un engastado candelabro de nueve brazos ilumina el recinto.

Abiertas las puertas,

Preciosas muchachas resplandecientes a la luz de la luna

Ofrecen vino espumoso

El precio es alto

Pero  A Hou recibe la paga con una amplia sonrisa

En sus habitaciones del sur hay sombras caprichosas.

Los cuervos gritan y se acomodan en los nidos.

La fina espada y el látigo que el portal

Tiene incrustaciones de cuarzo y perlas;

Su caballo blanco resopla una espuma

Que se congela en su crin.

La casa descuella en la colina, sola a la luz de la luna.

El nuevo cliente desmonta cuando el viejo se marcha.

Ella se arregla de nuevo las pestañas y se peina.

 LI HE.

 EL BIOMBO DE LACA POESÍA CHINA

EL BIOMBO DE LACA

El biombo de laca retrata como nunca antes.

El invierno termina.

Las cortas noches de primavera son peligrosas;

Estúpida, se ha casado con un oficial

Que lleva sobre el pecho la insignia de la tortuga dorada.

A él no le atrae el perfume de su lecho:

Se levanta temprano y va a la corte para conceder audiencias.

 LI SHAGYIN

 PARA MI MUJER UNA NOCHE DE LLUVIA POESIA CHINA

PARA MI MUJER UNA NOCHE DE LLUVIA

Me preguntas cuando volveré

No lo sé.

Los estanques y las colinas

Están inundadas en otoño.

¿Quién sabe cuándo podremos

despabilar las velas, sentados, al pie de la ventana

y hablar de esta lúgubre e interminable

noche de lluvia?

 LI SHANGYIN

 EL BRASERO EXHALA SU PERFUME POESÍA CHINA

EL BRASERO EXHALA SU PERFUME

El brasero de jade exhala su perfume,

Las velas se derriten con rojas lágrimas

Iluminando los cuartos de las mujeres;

Me pongo triste cuando pienso en el otoño.

Las cejas negras se decoloran y el cabello

Húmedo se desordena,

Las noches largas; el cubre lecho y las

Almohadas están frías.

Llueve hasta entrada la noche y los bosques se pudren,

Nunca había creído en el dolor de una separación.

Cada hoja que cae retumba en mis oídos.

Golpe a golpe,

Las gotas chocan en los peldaños vacíos hasta que rompe el alba.

 WEN TINGYUN

 PRIMAVERA TARDÍA POESIA CHINA

PRIMAVERA TARDÍA

Sola subo al pequeño pabellón

Cuando la primavera acaba.

Con mis tristes ojos miro el verde camino

Que va a la frontera.

No hay mensajes ni viajeros.

Frunciendo mis cejas vuelvo al tocador.

Sentarme a mirar las flores arruina mi vista;

Rojas lágrimas manchan mis mangas de muselina.

Nunca he cruzado mil montañas ni diez mil ríos,

¿Cómo podría, en sueños, mi espíritu encontrarle?

 WEI ZHUANG